Una ensalada fresca y nutritiva con los sabores del Mediterráneo

Esta ensalada de pasta mediterránea combina la dulzura natural de la calabaza asada con la intensidad del tomate seco y la frescura de las hierbas aromáticas. Es un plato que evoca los paisajes soleados del Mediterráneo, donde los ingredientes frescos y de temporada son la base de una alimentación saludable y deliciosa.
La calabaza, asada al horno hasta conseguir un punto caramelizado, aporta una textura cremosa y un sabor dulce que contrasta perfectamente con la acidez del tomate seco y la salinidad de las aceitunas. La pasta, preferiblemente de formato corto como fusilli o penne, actúa como base absorbiendo todos los sabores del aliño y uniendo los diferentes componentes de la ensalada.
El aliño de limón y aceite de oliva virgen extra es fundamental para realzar los sabores naturales de los ingredientes. Añadir hierbas frescas como albahaca y orégano aporta un aroma inconfundible que transporta directamente a las cocinas italianas y griegas. La textura final es una combinación perfecta entre lo crujiente de los piñones tostados y lo tierno de la calabaza asada.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo uniformemente todos los ingredientes para crear un mosaico de colores. Decorar con hojas de albahaca fresca y un chorrito final de aceite de oliva justo antes de servir. Esta ensalada es ideal para servir a temperatura ambiente, lo que permite que los sabores se integren completamente.
Desde el punto de vista nutricional, esta ensalada es una excelente fuente de vitaminas, fibra y antioxidantes. La calabaza aporta betacarotenos, el tomate seco es rico en licopeno, y el aceite de oliva proporciona grasas saludables. Es un plato completo que puede servirse como plato principal o como acompañamiento.
Los consejos clave incluyen no cocinar demasiado la pasta para que mantenga su textura al dente, y dejar que la calabaza se enfríe completamente antes de mezclarla con los demás ingredientes para evitar que la ensalada quede pastosa. También se recomienda preparar la ensalada con unas horas de antelación para que los sabores se mariden perfectamente.
Añade 300g de pechuga de pollo a la plancha cortada en tiras para convertir la ensalada en un plato principal más contundente.
Incorpora una lata de garbanzos escurridos y enjuagados para añadir proteína vegetal y textura extra.
Añade una pizca de copos de chile o un chorrito de salsa picante al aliño para quienes prefieran un toque picante.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. No congelar ya que la textura de la pasta y la calabaza se verían afectadas.
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