Una ensalada fresca y nutritiva inspirada en la cocina mediterránea

Esta ensalada de pasta mediterránea es un homenaje a los sabores frescos y vibrantes de la región mediterránea, donde la cocina se basa en ingredientes de temporada, aceite de oliva virgen extra y hierbas aromáticas. La combinación de pasta al dente con judías verdes crujientes crea una textura perfectamente equilibrada, mientras que las semillas de sésamo tostadas añaden un toque de sabor a nuez y una capa adicional de crujiente.
Originaria de las tradiciones culinarias italianas y griegas, esta ensalada representa la filosofía de la dieta mediterránea: platos coloridos, nutritivos y llenos de sabor que se pueden disfrutar en cualquier época del año. Cada bocado ofrece una sinfonía de texturas, desde la suavidad de la pasta hasta el crujiente de las judías verdes y el sabor tostado de las semillas de sésamo.
El aderezo, una emulsión simple de aceite de oliva, limón y hierbas frescas, realza los sabores naturales de los ingredientes sin enmascararlos. La acidez del limón corta la riqueza del aceite de oliva, mientras que las hierbas como el orégano y la albahaca aportan notas aromáticas que recuerdan a los jardines mediterráneos.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, esparciendo las semillas de sésamo tostadas uniformemente por encima. Se puede decorar con hojas de albahaca fresca y rodajas finas de limón alrededor del borde del plato. La ensalada se ve especialmente atractiva cuando se sirve a temperatura ambiente, permitiendo que los colores de los ingredientes brillen.
Esta versatilidad hace que sea perfecta para comidas al aire libre, picnics o como plato principal ligero en días calurosos. Se puede preparar con anticipación, ya que los sabores se intensifican cuando la ensalada reposa durante unas horas, aunque las judías verdes mantienen su textura crujiente.
Un consejo importante es utilizar pasta de formas interesantes como fusilli, farfalle o penne, ya que atrapan mejor el aderezo y crean una experiencia visual más atractiva. La calidad del aceite de oliva virgen extra es fundamental para el éxito de este plato, ya que es el alma del aderezo mediterráneo.
Sustituir el aderezo por pesto de albahaca casero mezclado con un poco de yogur griego para una cremosidad adicional.
Reemplazar la pasta por quinoa cocida para una opción sin gluten y con más proteínas.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. Antes de servir, dejar a temperatura ambiente durante 15-20 minutos.