Una ensalada fresca y vibrante que combina los sabores del Mediterráneo

Esta ensalada de pasta mediterránea es un homenaje a los sabores frescos y vibrantes de la cocina del sur de Europa. Combina la textura al dente de la pasta con la frescura de la rúcula y la intensidad dulce y concentrada del tomate seco, creando un plato equilibrado y lleno de matices.
Originaria de las regiones costeras de Italia y Grecia, esta ensalada representa la esencia de la dieta mediterránea, donde los ingredientes frescos y de temporada se combinan de manera sencilla pero magistral. Cada bocado ofrece una sinfonía de sabores: la acidez suave del limón, la untuosidad del queso feta y el toque herbal de la albahaca fresca.
La textura juega un papel fundamental en esta preparación. La pasta cocida al dente proporciona cuerpo, mientras que la rúcula añade un crujido fresco y ligeramente picante. Los tomates secos hidratados aportan una masticabilidad carnosa y dulce, y las aceitunas kalamata ofrecen un contraste salado y firme.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo uniformemente todos los ingredientes. Decorar con hojas enteras de albahaca fresca y algunos trozos adicionales de queso feta por encima. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra justo antes de servir realzará los aromas y dará un brillo apetitoso al conjunto.
Esta ensalada es perfecta para los días calurosos de verano, pero también funciona como plato principal ligero durante todo el año. Su versatilidad permite adaptarla según los ingredientes disponibles, manteniendo siempre el espíritu mediterráneo que la caracteriza.
Un consejo importante es preparar el aderezo con antelación para que los sabores se integren completamente. Dejar reposar la ensalada unos minutos después de mezclar permitirá que la pasta absorba los jugos y aromas, resultando en un plato aún más sabroso y equilibrado.
Añade 300g de pechuga de pollo a la parrilla cortada en tiras para convertirla en un plato principal más sustancioso.
Sustituye parte del aderezo por 2-3 cucharadas de pesto de albahaca fresco para un sabor más herbal e intenso.
Reemplaza la pasta por quinoa cocida para una opción sin gluten y con más proteínas.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. Mezclar bien antes de servir.
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