Una ensalada fresca y nutritiva con pollo marinado en limón y especias

Esta ensalada de pollo al limón combina la frescura cítrica con la textura crujiente de los espárragos y el toque aromático de las semillas de sésamo. Es un plato que encuentra sus raíces en la cocina mediterránea moderna, donde se valora la combinación de ingredientes frescos con proteínas magras para crear comidas equilibradas y llenas de sabor.
El pollo marinado en jugo de limón, ajo y hierbas adquiere una textura tierna y un sabor vibrante que contrasta perfectamente con la frescura de los espárragos verdes. Los espárragos, ligeramente salteados, mantienen su crujiente característico mientras aportan notas terrosas y vegetales que complementan la acidez del limón.
El aderezo de limón y aceite de oliva virgen extra realza todos los sabores sin enmascararlos, creando una armonía perfecta entre los componentes. Las semillas de sésamo tostadas añaden un toque final de textura crujiente y un sabor a nuez que eleva el plato, mientras que las hojas de lechuga mixta proporcionan la base fresca y ligera.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo el pollo cortado en tiras sobre el lecho de verduras y espárragos. Espolvorear generosamente las semillas de sésamo tostadas justo antes de servir para mantener su crujiente, y decorar con unas rodajas finas de limón y hierbas frescas como perejil o cilantro.
Añadir 200g de quinoa cocida para convertirla en un plato único más sustancioso.
Sustituir las semillas de sésamo por almendras fileteadas tostadas o nueces picadas.
Servir el pollo y los espárragos calientes sobre la lechuga para un contraste de temperaturas.
Guardar los componentes por separado en recipientes herméticos. El pollo cocido se conserva hasta 3 días. Mezclar justo antes de servir.
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