Una ensalada nutritiva y colorida con proteínas y vegetales

Esta ensalada de pollo con lentejas y remolacha es una combinación perfecta de sabores, texturas y colores que conquistará tu paladar. La remolacha aporta un dulzor terroso y un vibrante color magenta que contrasta maravillosamente con el verde de las lentejas y el blanco del pollo. Las lentejas, además de ser una excelente fuente de proteína vegetal, proporcionan una textura firme y satisfactoria que complementa la suavidad del pollo a la plancha.
Originaria de la cocina mediterránea moderna, esta ensalada representa la fusión perfecta entre tradición y nutrición contemporánea. Las lentejas han sido un alimento básico en la dieta mediterránea durante siglos, mientras que la remolacha añade un toque de color y sabor que eleva el plato a nuevas dimensiones gastronómicas. El pollo aporta la proteína magra necesaria para convertir esta ensalada en un plato principal completo y equilibrado.
En cuanto a textura, esta ensalada ofrece una experiencia sensorial completa: la firmeza de las lentejas cocidas al dente, la jugosidad del pollo a la plancha, la crujiente frescura de la lechuga y la suave consistencia de la remolacha cocida. El aderezo de mostaza y miel crea una emulsión perfecta que une todos los ingredientes sin apelmazarlos, permitiendo que cada sabor se destaque individualmente mientras se complementan entre sí.
Para la presentación, recomiendo servir la ensalada en un plato amplio y plano, colocando primero la base de lechugas, luego distribuyendo las lentejas y la remolacha en círculos concéntricos, y finalmente coronando con el pollo cortado en tiras. Decorar con las nueces picadas y el queso feta desmenuzado justo antes de servir para mantener su textura crujiente y cremosa respectivamente. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra y unas hojas de perejil fresco completarán la presentación.
Sustituye el pollo por tofu marinado y a la plancha, y el queso feta por queso vegano o aguacate extra. Omite la miel del aderezo y usa sirope de agave.
En lugar de lentejas, puedes usar garbanzos, judías blancas o alubias según tu preferencia.
Las nueces pueden sustituirse por almendras fileteadas, piñones tostados o pistachos picados.
Guarda los ingredientes por separado: el pollo cocido en un recipiente hermético, las verduras lavadas en otro, y el aderezo aparte. Mezcla solo la porción que vayas a consumir inmediatamente.
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