Una ensalada completa y nutritiva con proteínas magras y vegetales frescos

Esta ensalada de solomillo de cerdo a la plancha con judías verdes es un plato completo que combina la suavidad y jugosidad de la carne de cerdo con la frescura y crujiente de las judías verdes. Originaria de la cocina mediterránea moderna, esta receta representa la fusión perfecta entre proteínas magras y vegetales de temporada, ideal para quienes buscan una alimentación equilibrada sin renunciar al sabor.
El solomillo de cerdo, cortado en finas láminas y cocinado a la plancha, adquiere un dorado perfecto mientras mantiene su jugosidad interior. Las judías verdes, previamente blanqueadas, aportan un contraste de textura crujiente y un sabor ligeramente dulce que complementa a la perfección la carne. La combinación se completa con una base de lechugas variadas que aportan frescura y color al conjunto.
El aderezo de esta ensalada es una vinagreta de mostaza y miel que realza todos los sabores sin enmascararlos. La acidez del vinagre de manzana, el dulzor sutil de la miel y el toque picante de la mostaza Dijon crean una armonía perfecta con los ingredientes principales. Este equilibrio de sabores hace que cada bocado sea una experiencia gastronómica completa.
Para la presentación, se recomienda disponer primero la base de lechugas, luego las judías verdes distribuidas uniformemente y finalmente las láminas de solomillo de cerdo colocadas en abanico. Se puede decorar con unos tomates cherry cortados por la mitad y unas almendras laminadas tostadas para añadir un toque crujiente final. Servir inmediatamente para disfrutar del contraste entre la carne caliente y los vegetales frescos.
Esta ensalada es perfecta para comidas ligeras pero nutritivas, ideal para los días calurosos cuando se desea algo fresco pero sustancioso. La versatilidad de los ingredientes permite adaptarla a diferentes gustos y preferencias, manteniendo siempre su esencia mediterránea y saludable.
Un consejo importante es dejar reposar la carne unos minutos después de cocinarla antes de cortarla, esto permite que los jugos se redistribuyan y la carne quede más tierna. También se pueden marinar las láminas de cerdo con un poco de aceite de oliva, ajo y romero durante 30 minutos antes de cocinarlas para intensificar su sabor.
Añadir 100g de queso de cabra desmenuzado sobre la ensalada antes de servir para un toque cremoso y ligeramente ácido.
Incorporar 100g de frambuesas o arándanos frescos para un contraste dulce-ácido que complementa el cerdo.
Sustituir el aderezo por una vinagreta de jengibre, salsa de soja y aceite de sésamo, y añadir brotes de soja.
Guardar los componentes por separado: la carne en un recipiente hermético, las verduras en otro, y el aderezo aparte. Mezclar justo antes de servir. No congelar.
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