Una ensalada fresca y elegante que combina la dulzura del tomate rosa con la cremosidad de la burrata

Esta ensalada de tomate rosa con burrata y albahaca es un homenaje a la cocina italiana más sencilla y sofisticada. El tomate rosa, conocido por su sabor dulce y equilibrada acidez, se convierte en el protagonista absoluto de este plato que celebra los sabores del Mediterráneo. Originario de las regiones del sur de Italia, este tomate es especialmente apreciado por su textura carnosa y su color rosado característico.
La burrata, ese queso italiano de exterior firme y corazón cremoso, aporta una textura sedosa y un sabor lácteo suave que contrasta perfectamente con la acidez del tomate. La albahaca fresca, con su aroma intenso y ligeramente picante, completa el trío de sabores que define esta ensalada. Cada bocado es una explosión de frescura donde se equilibran lo dulce, lo cremoso y lo aromático.
La presentación es clave en este plato. Se recomienda disponer los tomates en rodajas gruesas sobre un plato plano, intercalando las hojas de albahaca fresca. La burrata debe colocarse en el centro, abierta para que su cremoso interior se mezcle con el aceite de oliva. El acabado con pimienta negra recién molida y unas escamas de sal marina realza todos los sabores.
Esta ensalada es perfecta para los días calurosos de verano, cuando los tomates están en su punto óptimo de maduración. Se sirve a temperatura ambiente para que todos los sabores se expresen completamente. Es un plato que demuestra cómo con ingredientes de máxima calidad y un tratamiento respetuoso, se puede crear algo extraordinariamente delicioso.
Para quienes buscan una experiencia sensorial completa, se recomienda utilizar un aceite de oliva virgen extra de cosecha temprana, con notas afrutadas y ligeramente picantes. El contraste entre la temperatura fresca de los tomates y la cremosidad templada de la burrata crea una experiencia textural única.
Esta ensalada no solo es visualmente atractiva con sus colores rosa, blanco y verde, sino que también es nutricionalmente equilibrada. Los tomates aportan licopeno y vitaminas, la burrata proporciona proteínas y calcio, y la albahaca contiene antioxidantes. Un plato completo que satisface todos los sentidos.
Añadir rodajas de melocotón maduro entre los tomates para un toque dulce y veraniego
Sustituir parte del aceite de oliva por pesto de albahaca casero para intensificar el sabor
Reemplazar la burrata por queso vegano de anacardos o tofu ahumado
Guardar en un recipiente hermético sin aliñar. La burrata debe consumirse el mismo día de su apertura.
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