Una combinación mediterránea de tomates jugosos, burrata cremosa y albahaca fresca

Esta ensalada de tomate y burrata es un clásico de la cocina italiana que celebra la simplicidad de ingredientes de alta calidad. Originaria de la región de Apulia en el sur de Italia, donde la burrata se produce tradicionalmente, esta ensalada representa la filosofía culinaria italiana de menos es más, permitiendo que cada ingrediente brille por sí mismo.
El sabor es una deliciosa combinación de los tomates dulces y ácidos con la cremosidad suave y láctea de la burrata. La textura contrasta la jugosidad del tomate con la suavidad sedosa del queso, mientras que la albahaca fresca aporta un toque aromático y ligeramente picante que eleva todos los sabores.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato plano y amplio, colocando primero los tomates cortados, luego la burrata abierta en el centro para que su crema interior se esparza naturalmente sobre los tomates. Finalmente, se adorna con hojas de albahaca fresca y un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra de alta calidad.
Esta ensalada es perfecta para los días calurosos de verano cuando los tomates están en su punto máximo de madurez y sabor. Se puede servir como primer plato en una comida italiana completa o como plato principal ligero acompañado de pan rústico para mojar en los jugos deliciosos que quedan en el plato.
Para obtener los mejores resultados, es crucial utilizar ingredientes de la más alta calidad: tomates maduros de temporada, burrata fresca (preferiblemente del día) y aceite de oliva virgen extra de primera prensada en frío. La temperatura también es importante: los tomates deben estar a temperatura ambiente para maximizar su sabor, y la burrata debe sacarse del refrigerador unos 15-20 minutos antes de servir.
Esta ensalada no solo es un placer para el paladar sino también para la vista, con sus vibrantes colores rojos, blancos y verdes que recuerdan a la bandera italiana. Es un plato que demuestra cómo la cocina más simple puede ser la más sofisticada cuando se utilizan ingredientes excelentes y se respetan sus sabores naturales.
Sustituir la burrata por mozzarella fresca de búfala y añadir orégano fresco además de la albahaca
Añadir nueces o almendras tostadas y picadas para dar un toque crujiente
Sustituir la burrata por queso vegano de anacardos o aguacate en rodajas
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador, pero se recomienda consumir inmediatamente ya que los tomates sueltan líquido y la burrata pierde textura