Clásica ensaladilla rusa con pollo y verduras

La Ensalada Olivier, también conocida como ensaladilla rusa, es un plato clásico de la gastronomía rusa que se ha popularizado en todo el mundo. Su origen se remonta al siglo XIX en el restaurante Moscú del chef Lucien Olivier, quien creó esta deliciosa combinación de ingredientes que rápidamente se convirtió en un símbolo de la cocina rusa. La versión moderna ha evolucionado, pero mantiene su esencia como un plato festivo y reconfortante.
Esta ensalada destaca por su perfecto equilibrio de texturas: la suavidad de la patata cocida, el crujiente del pepinillo, la ternura del pollo y la cremosidad de la mayonesa se combinan armoniosamente. Cada bocado ofrece una experiencia sensorial completa, donde los sabores salados, ligeramente ácidos y cremosos se funden en el paladar. Es un plato que satisface tanto por su sabor como por su consistencia.
La presentación tradicional de la Ensalada Olivier es en forma de montículo sobre un plato grande, adornado con huevo diente picado, guisantes y perejil fresco. También puede servirse en copas individuales para una presentación más elegante, o en moldes para darle formas decorativas. La clave está en servirla bien fría, lo que realza todos sus sabores y texturas.
Este plato es ideal para celebraciones familiares, cenas festivas y reuniones sociales, ya que puede prepararse con antelación y mejora su sabor al reposar en el refrigerador. Su versatilidad permite adaptarla a diferentes gustos, sustituyendo ingredientes o ajustando las proporciones según preferencias personales. Es un entrante que nunca pasa de moda.
Para obtener los mejores resultados, es fundamental cocer las verduras al dente y enfriarlas completamente antes de mezclarlas con la mayonesa. Esto evita que la ensalada se vuelva acuosa y mantiene la textura ideal de cada ingrediente. El reposo de al menos 2 horas en refrigeración permite que los sabores se integren perfectamente.
La Ensalada Olivier representa la esencia de la cocina casera rusa: abundante, reconfortante y llena de sabor. Es un plato que evoca nostalgia y celebración, perfecto para compartir en momentos especiales o simplemente para disfrutar de una comida deliciosa y satisfactoria en el día a día.
Sustituye el pollo por 400g de tofu firme cocido y desmenuzado, o por garbanzos cocidos.
Reemplaza el pollo por 2 latas de atún en agua escurrido, ideal para una opción más rápida.
Usa 300g de jamón cocido en cubos en lugar de pollo para un sabor más tradicional.
Conservar en un recipiente hermético en el refrigerador. No congelar, ya que la mayonesa puede cortarse al descongelar.
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