Una guarnición vibrante con batata asada y hierbas frescas

Esta ensalada de boniato y orégano es una guarnición moderna que combina la dulzura natural de la batata con la frescura de las hierbas mediterráneas. El boniato, también conocido como batata o camote, es un tubérculo originario de América que se ha integrado perfectamente en la cocina mediterránea gracias a su versatilidad y sabor dulce natural.
La textura de esta ensalada es un verdadero placer sensorial: los cubos de boniato asados mantienen una consistencia tierna por dentro mientras desarrollan una ligera caramelización exterior que aporta notas tostadas. El orégano fresco añade un aroma herbáceo y ligeramente picante que contrasta maravillosamente con la dulzura del tubérculo, creando un equilibrio perfecto de sabores.
Para la presentación, recomiendo servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo los cubos de boniato de manera uniforme y espolvoreando generosamente el orégano fresco por encima. Un chorrito final de aceite de oliva virgen extra brillará sobre los ingredientes, realzando tanto el aspecto visual como el sabor. Puedes decorar con algunas hojas de orégano adicionales para dar un toque de color verde intenso.
Esta guarnición es especialmente versátil y se adapta a múltiples ocasiones: desde una comida familiar informal hasta una cena más elaborada. Su preparación rápida la convierte en la opción perfecta para esos días en que necesitas algo delicioso sin dedicar horas en la cocina. El contraste de temperaturas entre el boniato caliente recién salido del horno y el orégano fresco añade otra dimensión interesante al plato.
Desde el punto de vista nutricional, el boniato es una excelente fuente de betacarotenos, fibra y vitaminas, mientras que el orégano aporta antioxidantes y propiedades antiinflamatorias. Esta combinación no solo es deliciosa sino también beneficiosa para la salud, haciendo de esta ensalada una guarnición inteligente para cualquier menú.
Añade 100g de queso feta desmenuzado justo antes de servir para un toque salado y cremoso.
Incorpora 50g de nueces picadas y tostadas para añadir crunch y un sabor a nuez que complementa la dulzura del boniato.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. Para recalentar, calienta en el horno a 180°C durante 10 minutos o en el microondas 1-2 minutos.
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