Brócoli crujiente con aliño de limón y romero, listo en minutos

Para clavar el punto, céntrate en el escaldado del brócoli. Hiérvelo solo 2 minutos exactos y mételo en agua con hielo al instante. Así mantiene el color y el crujido, que es lo que busca esta ensalada. Si te pasas, se pondrá blando.
Después, sécalo muy bien con papel de cocina. Si queda agua, el aliño no se pegará y la ensalada quedará aguada. Para el aliño, bate con energía el aceite, el limón y el ajo hasta que emulsione. Pruébalo y añade sal con cuidado, porque luego irá el parmesano, que ya es salado.
Mezcla el brócoli seco con el aliño, el romero y los piñones justo antes de servir. Si lo haces con mucha antelación, el brócoli perderá textura. El toque final son las virutas de parmesano; añádelas en el último momento para que no se reblandezcan.
Si no tienes piñones, puedes usar almendras fileteadas tostadas. Y si el brócoli te queda muy grande, córtalo en floretes más pequeños para que sea más fácil de comer y se impregne mejor. No la prepares de sobra para otro día, porque el brócoli escaldado suelta agua y se pone mustio. Es mejor comerla al momento.
Añade 100g de bacon crujiente picado para un toque salado y crujiente adicional.
Sustituye el queso parmesano por levadura nutricional o simplemente omítelo para una versión completamente vegana.
En lugar de solo piñones, usa una mezcla de frutos secos tostados como almendras, nueces y avellanas.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Es mejor consumir dentro de las 48 horas. No congelar, ya que el brócoli perdería su textura crujiente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.