Una guarnición fresca y vibrante con calabaza asada y cilantro fresco

Esta ensalada de calabaza y cilantro es una guarnición perfecta que combina la dulzura natural de la calabaza asada con la frescura del cilantro y el toque cítrico de la lima. Es un plato que se originó como una forma creativa de utilizar la calabaza de temporada en la cocina mexicana, transformando un ingrediente humilde en una guarnición sofisticada y llena de sabor.
La textura de esta ensalada es maravillosamente contrastante: la calabaza asada queda tierna por dentro y ligeramente caramelizada por fuera, mientras que la cebolla morada aporta un crujido refrescante y el cilantro añade su característica frescura herbácea. Los sabores se equilibran perfectamente entre lo dulce de la calabaza, lo ácido de la lima y el toque picante del jalapeño.
Para preparar esta ensalada, se asa la calabaza con un poco de aceite de oliva hasta que esté dorada y tierna, luego se mezcla con los demás ingredientes frescos. El secreto está en dejar que la calabaza se enfríe ligeramente antes de mezclarla con los ingredientes crudos para que no cocine el cilantro y mantenga su frescura.
En cuanto a la presentación, esta ensalada luce espectacular en un plato blanco o de cerámica rústica. Se puede servir en un bol amplio o directamente en platos individuales, decorando con unas hojas adicionales de cilantro y unas rodajas de jalapeño para dar color. Es importante mezclar suavemente para no deshacer los cubos de calabaza.
Esta guarnición es increíblemente versátil y se puede adaptar a diferentes temporadas. En otoño, se puede añadir un poco de canela a la calabaza antes de asarla, mientras que en verano se puede incorporar maíz fresco asado para darle un toque dulce adicional.
Es perfecta para acompañar carnes a la parrilla, pescados o como parte de una mesa de buffet. Su preparación rápida y su sabor vibrante la convierten en una opción ideal para cenas entre semana o para impresionar en ocasiones especiales sin complicaciones en la cocina.
Añade 1 aguacate maduro en cubos junto con los demás ingredientes para una versión más cremosa y nutritiva
Incorpora 1 taza de maíz fresco asado o de lata escurrido para añadir dulzura y textura adicional
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Mezclar el queso feta justo antes de servir para evitar que se ablande demasiado.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.