Una guarnición fresca y aromática que combina la textura crujiente de los espárragos con el sabor mediterráneo del orégano

Esta ensalada de espárragos y orégano es una guarnición versátil que se prepara en apenas 20 minutos, ideal para acompañar platos principales de carne, pescado o incluso como parte de un menú vegetariano más elaborado. Su frescura y simplicidad la convierten en una opción perfecta para cualquier ocasión, desde cenas informales hasta comidas más especiales.
Los espárragos verdes, con su característico sabor ligeramente amargo y textura crujiente, se combinan magistralmente con el aroma intenso y terroso del orégano fresco. Esta hierba mediterránea aporta notas herbáceas que realzan el sabor natural de los espárragos sin enmascararlo, creando un equilibrio perfecto entre frescura y profundidad de sabor.
La preparación es sumamente sencilla: los espárragos se cocinan brevemente para mantener su textura crujiente y color vibrante, luego se mezclan con el aliño de aceite de oliva, limón y orégano. El resultado es una guarnición ligera pero llena de carácter, que aporta color y frescura al plato principal.
Para la presentación, se recomienda servir los espárragos en un plato plano, rociados con el aliño restante y decorados con algunas hojas de orégano adicional. Puede acompañarse con ralladura de limón para un toque cítrico extra o con unas láminas de almendras tostadas para añadir textura crujiente.
Esta ensalada es perfecta para la primavera y verano, cuando los espárragos están en su mejor momento, pero puede prepararse durante todo el año gracias a la disponibilidad de espárragos de invernadero. Su versatilidad la hace compatible con múltiples estilos culinarios, desde la cocina italiana hasta la española o griega.
Como consejo final, es importante no cocinar demasiado los espárragos para evitar que pierdan su textura característica y se vuelvan blandos. Unos minutos en agua hirviendo son suficientes para cocinarlos al dente, manteniendo ese crujido tan apreciado en esta verdura.
Añade 100g de queso feta desmenuzado o parmesano rallado al momento de servir para una versión más cremosa y sabrosa
Agrega 200g de tomates cherry cortados por la mitad y sirve la ensalada tibia justo después de mezclar los ingredientes
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días. No congelar, ya que los espárragos perderían su textura crujiente.
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