Una guarnición fresca y vibrante con el aroma único de la albahaca

Esta ensalada de judías verdes y albahaca es una guarnición perfecta para acompañar platos principales de carne, pescado o incluso como parte de un menú vegetariano más amplio. Su frescura y simplicidad la convierten en una opción ideal para cualquier ocasión, desde cenas informales hasta comidas más elaboradas.
Las judías verdes, cocidas al dente para mantener su textura crujiente, se combinan con el aroma intenso y fresco de la albahaca, creando un contraste de sabores que despierta el paladar. El aliño de limón y aceite de oliva virgen extra realza los ingredientes sin enmascararlos, permitiendo que cada elemento brille por sí mismo.
Esta receta tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde las verduras frescas y las hierbas aromáticas son protagonistas. Es una preparación que respeta la temporada de las judías verdes, aprovechando su mejor momento de sabor y textura. La albahaca, con su carácter distintivo, aporta un toque de sofisticación a un plato aparentemente sencillo.
La textura es uno de los aspectos más interesantes de esta ensalada: las judías mantienen un ligero crujido que contrasta con la suavidad del aliño emulsionado. Los piñones tostados añaden un punto de crocante y un sabor a nuez que complementa perfectamente el conjunto.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, distribuyendo uniformemente las judías y decorando con hojas enteras de albahaca y los piñones tostados. El contraste del verde intenso de las judías con el verde más claro de la albahaca crea una composición visualmente atractiva.
Esta guarnición es versátil y se adapta a diferentes estaciones del año. En verano, se puede servir a temperatura ambiente para refrescar, mientras que en invierno se puede disfrutar tibia, recién hecha. Es una opción saludable que aporta fibra, vitaminas y antioxidantes a cualquier comida.
Añade 100g de queso feta desmenuzado o parmesano rallado para un toque cremoso y salado.
Incorpora 200g de garbanzos cocidos o lentejas para convertirla en un plato principal ligero.
Añade 200g de tomates cherry cortados por la mitad para un toque de color y dulzor natural.
Guardar en un recipiente hermético sin el aliño. Añadir el aliño, la albahaca y los piñones justo antes de servir.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.