Una guarnición fresca y vibrante con toques cítricos y herbáceos

Esta ensalada de judías verdes y cilantro es una guarnición perfecta para cualquier ocasión. Combina la textura crujiente de las judías verdes con la frescura del cilantro y el toque cítrico del limón. Es un plato que se prepara en menos de 30 minutos y aporta un toque de color y sabor a cualquier comida principal.
Las judías verdes, también conocidas como ejotes o vainitas, son una excelente fuente de fibra, vitaminas y minerales. Al cocerlas al dente, conservan su textura crujiente y su color verde brillante, lo que las hace visualmente atractivas. El cilantro fresco aporta un aroma y sabor característico que complementa perfectamente el perfil de sabor de las judías.
El aderezo cítrico a base de limón, aceite de oliva y ajo crea una emulsión ligera que cubre las judías sin enmascarar su sabor natural. El toque de comino molido añade una nota terrosa y cálida que equilibra la acidez del limón. Esta combinación de sabores es refrescante y estimulante para el paladar.
Esta ensalada es versátil y se puede servir tanto fría como a temperatura ambiente. Es ideal para acompañar carnes a la parrilla, pescados al horno o como parte de un buffet de ensaladas. Su presentación es sencilla pero elegante: se sirve en un bol amplio o en platos individuales, espolvoreando un poco más de cilantro fresco por encima para darle un toque final.
Desde el punto de vista nutricional, esta guarnición es baja en calorías pero rica en nutrientes esenciales. Las judías verdes aportan vitamina C, vitamina K y ácido fólico, mientras que el cilantro es conocido por sus propiedades antioxidantes y digestivas. Es una opción saludable que satisface sin pesar.
Para obtener mejores resultados, se recomienda utilizar judías verdes frescas y tiernas, y cilantro recién cortado. El aderezo se puede preparar con antelación y añadirse justo antes de servir para mantener la textura crujiente de las judías. Importante: Esta ensalada también se puede preparar con antelación y conservar en el refrigerador hasta el momento de servir.
Añadir 200 g de tomates cherry cortados por la mitad para dar color y dulzor natural.
Desmenuzar 100 g de queso feta sobre la ensalada antes de servir para un toque salado y cremoso.
Incorporar 1/2 cebolla roja finamente picada y marinada en jugo de limón durante 10 minutos.
Guardar en un recipiente hermético en el refrigerador. Consumir dentro de 2 días para mejor textura y sabor. No congelar.
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