Una guarnición fresca y aromática perfecta para acompañar cualquier plato principal

Esta ensalada de patata y orégano es una guarnición clásica de la cocina mediterránea que combina la textura cremosa de la patata con el aroma intenso del orégano fresco. Su origen se remonta a las tradiciones campesinas del sur de Europa, donde las patatas eran un ingrediente básico y las hierbas aromáticas crecían silvestres en los campos. Esta receta ha evolucionado a lo largo de los siglos, manteniendo su esencia simple pero deliciosa.
El sabor de esta ensalada es un equilibrio perfecto entre la suavidad de la patata y el carácter herbáceo del orégano, realzado por el toque ácido del vinagre y la riqueza del aceite de oliva virgen extra. La textura es variada: las patatas tiernas pero firmes se mezclan con la cebolla crujiente y el perejil fresco, creando una experiencia sensorial completa en cada bocado.
Esta guarnición es increíblemente versátil y puede acompañar desde carnes a la parrilla hasta pescados al horno o platos vegetarianos. Su preparación rápida la convierte en la opción ideal para cenas improvisadas o comidas familiares donde se necesita un acompañamiento sabroso y satisfactorio sin complicaciones.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un bol amplio o directamente en platos individuales, decorada con unas hojas adicionales de orégano fresco y un chorrito final de aceite de oliva. La temperatura ideal es tibia o a temperatura ambiente, lo que permite que los sabores se integren perfectamente.
El secreto de esta receta está en la calidad de los ingredientes: patatas de buena textura, orégano fresco recién cortado y un aceite de oliva virgen extra de primera prensada en frío. Estos elementos simples, cuando se combinan con cuidado, crean una guarnición que puede robar el protagonismo a cualquier plato principal.
Esta ensalada también es excelente para preparar con antelación, ya que los sabores se intensifican con el reposo. Se puede guardar en el refrigerador hasta por 24 horas, aunque es preferible añadir el perejil fresco justo antes de servir para mantener su textura y color vibrante.
Sustituye el vinagre por jugo de limón y añade 2 cucharadas de alcaparras escurridas junto con las hierbas.
Añade 2 huevos duros picados a la ensalada para hacerla más sustanciosa y proteica.
Incorpora 200g de tomates cherry cortados por la mitad para añadir frescura y color.
Guarda la ensalada en un recipiente hermético en el refrigerador. Consume dentro de las 24 horas para mejor sabor y textura. No congelar.
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