Una guarnición fresca y aromática que combina la suavidad de la patata con el toque herbal del tomillo

Esta ensalada de patata y tomillo es una guarnición versátil que se prepara en menos de 30 minutos. Su origen se encuentra en las tradiciones culinarias mediterráneas, donde las patatas se combinan con hierbas frescas para crear acompañamientos llenos de sabor. La receta es especialmente popular en regiones donde el tomillo crece de forma silvestre, aportando ese característico aroma herbal que recuerda a la cocina de campo.
La textura de esta ensalada es un equilibrio perfecto entre la suavidad cremosa de las patatas cocidas y el crujiente de los vegetales frescos. Las patatas se cocinan hasta el punto justo para que mantengan su forma pero se deshagan ligeramente al mezclarlas con el aderezo, creando una consistencia agradable al paladar. El tomillo fresco aporta notas terrosas y ligeramente mentoladas que complementan la dulzura natural de las patatas.
En cuanto al sabor, esta ensalada ofrece una combinación armoniosa donde la patata actúa como base neutra que absorbe todos los aromas del aderezo. El tomillo es la estrella herbal, mientras que la cebolla morada aporta un toque picante y el perejil frescor. El aderezo de aceite de oliva y limón realza todos los sabores sin enmascararlos, creando un perfil limpio y refrescante.
Para la presentación, se recomienda servir la ensalada en un plato amplio y poco profundo, esparciendo las hojas de tomillo fresco por encima como decoración. Se puede acompañar con unas rodajas de limón a un lado para que cada comensal ajuste la acidez a su gusto. La ensalada luce especialmente bien cuando se sirve a temperatura ambiente, permitiendo que los sabores se desarrollen completamente.
Esta guarnición es ideal para acompañar carnes a la parrilla, pescados al horno o como parte de un buffet de verano. Su preparación sencilla la convierte en una opción perfecta para cenas improvisadas o comidas familiares donde se busca algo rápido pero sabroso. Además, se puede preparar con antelación y mejora su sabor al reposar unas horas en la nevera.
Un consejo importante es utilizar patatas de variedades adecuadas para ensalada, como las patatas nuevas o las de piel fina, que mantienen mejor su textura después de la cocción. El tomillo debe ser fresco para obtener el máximo aroma, aunque en su defecto se puede usar tomillo seco reduciendo la cantidad a la mitad. La ensalada se conserva perfectamente en refrigeración hasta por 3 días, haciéndola práctica para preparar en grandes cantidades.
Añadir otras hierbes frescas como romero, orégano y albahaca junto con el tomillo para un perfil herbal más complejo
Incorporar 2 cucharadas de alcaparras escurridas al aderezo para un toque salado y ácido que contrasta con la suavidad de la patata
Añadir 200g de garbanzos cocidos o trozos de queso feta desmenuzado para convertir esta guarnición en un plato principal ligero
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. La ensalada mejora su sabor al reposar, por lo que se puede preparar con un día de antelación. Antes de servir, dejar atemperar 15 minutos fuera de la nevera y remover suavemente.
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