La guarnición clásica española perfecta para cualquier ocasión

La ensaladilla rusa es uno de los platos más icónicos de la gastronomía española, aunque su origen se remonta a la cocina rusa del siglo XIX. Fue creada por el chef Lucien Olivier en Moscú y posteriormente adaptada a los ingredientes disponibles en España, donde se convirtió en un clásico de bares, restaurantes y celebraciones familiares. Esta versión tradicional mantiene la esencia del plato original con la influencia mediterránea que la ha hecho tan popular en toda la península.
El sabor de la ensaladilla rusa es una deliciosa combinación de texturas y sabores donde la cremosidad de la mayonesa se mezcla con la firmeza de las verduras cocidas y el toque salado del atún. Cada bocado ofrece una experiencia única donde se perciben los diferentes ingredientes en perfecta armonía. El equilibrio entre lo dulce de la zanahoria, lo terroso de la patata y el sabor del mar del atún crea un perfil gustativo complejo pero muy accesible.
La textura es fundamental en este plato, ya que debe presentar una consistencia cremosa pero con suficiente cuerpo para mantener su forma. Las verduras deben estar cocidas al dente para aportar ese punto de firmeza que contrasta con la suavidad de la mayonesa. La clave está en el corte de los ingredientes, que deben ser lo suficientemente pequeños para mezclarse bien pero no tan diminutos que pierdan su identidad.
Para la presentación, la ensaladilla rusa tradicional se sirve en forma de montaña cubierta con una capa generosa de mayonesa. Se suele decorar con huevo duro en rodajas, aceitunas y tiras de pimiento rojo asado. En algunas regiones se añaden gambas cocidas o langostinos para darle un toque más festivo. Es importante servirla bien fría, ya que el contraste de temperatura realza todos los sabores.
Este plato es extraordinariamente versátil y se adapta a numerosas ocasiones, desde una comida familiar de diario hasta celebraciones importantes como Navidad o bodas. Su preparación es sencilla pero requiere atención a los detalles, especialmente en el punto de cocción de las verduras y en el equilibrio de la mayonesa. La ensaladilla mejora con unas horas de reposo en nevera, permitiendo que los sabores se integren perfectamente.
Un consejo importante es escurrir muy bien todas las verduras después de cocerlas para evitar que suelten agua y diluyan la mayonesa. También se recomienda añadir la sal al final, después de probar, ya que algunos ingredientes como el atún y las aceitunas ya aportan salinidad. La ensaladilla rusa es un plato que gusta a grandes y pequeños, convirtiéndose en un imprescindible de la cocina española moderna.
Sustituye el atún por gambas cocidas y langostinos. Añade también unos trozos de pulpo cocido si lo deseas.
Omite el atún y añade más verduras como judías verdes cocidas y maíz dulce.
Usa mayonesa light o sustituye la mitad por yogur natural desnatado. Añade apio picado para más crunch.
Conservar en un recipiente hermético en la nevera. Consumir preferentemente en 48 horas. No congelar ya que la mayonesa puede cortarse.
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