Verduras asadas al horno con aceite de oliva y ajo

La escalivada es un plato tradicional de la cocina catalana cuyo nombre proviene del verbo 'escalivar', que significa asar al rescoldo o a las brasas. Esta técnica ancestral de cocción lenta confiere a las verduras un sabor ahumado y una textura melosa que las hace irresistibles. Originaria de las zonas rurales de Cataluña, se preparaba tradicionalmente en los hornos de leña después de la jornada agrícola, aprovechando el calor residual para cocinar las hortalizas de la huerta.
La combinación de pimientos rojos, berenjenas y cebollas asadas lentamente crea una sinfonía de sabores dulces y ahumados que se realzan con el aceite de oliva virgen extra y el ajo crudo. Cada verdura aporta su carácter único: los pimientos ofrecen dulzor y color, las berenjenas proporcionan cremosidad y cuerpo, mientras que las cebollas añaden un toque caramelizado y aromático.
La textura es otro de los grandes atractivos de este plato. Las verduras deben quedar tan tiernas que prácticamente se deshagan al tocarlas con el tenedor, pero manteniendo su forma original. La piel de los pimientos se separa fácilmente después del asado, revelando una pulpa jugosa y perfumada. El aceite de oliva no solo aporta untuosidad, sino que también actúa como conservante natural.
Para presentar la escalivada, lo tradicional es disponer las verduras enteras o en tiras sobre una fuente de madera o cerámica, rociadas generosamente con el aceite de oliva aromatizado con ajo. Se suele servir a temperatura ambiente, lo que permite que los sabores se integren perfectamente. Es común acompañarla con rebanadas de pan rústico tostado para untar las verduras y aprovechar todo el aceite aromatizado.
Este plato representa la esencia de la dieta mediterránea: ingredientes sencillos, de temporada y proximidad, transformados mediante una técnica de cocción respetuosa que realza sus cualidades naturales. Su versatilidad permite servirlo como plato principal, guarnición o incluso como base para otras preparaciones como tortillas o sándwiches.
La escalivada es especialmente apreciada en verano y otoño, cuando las verduras están en su punto óptimo de maduración. Su preparación requiere paciencia pero poco esfuerzo activo, ya que el horno hace la mayor parte del trabajo. El resultado es un plato que mejora con el paso de las horas, por lo que se puede preparar con antelación para que los sabores se desarrollen plenamente.
Añade bacalao desalado y desmigado sobre las verduras justo antes de servir.
Coloca filetes de anchoa en aceite sobre la escalivada terminada.
Tritura las verduras asadas con un poco del aceite de aliño para obtener una crema para untar.
Guardar en un recipiente hermético en la nevera. Sacar 30 minutos antes de servir para que recupere la temperatura ambiente.
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