Guiso tradicional catalán de invierno con carne y verduras

La Escudella i Carn d'Olla es uno de los platos más emblemáticos de la cocina catalana, especialmente durante los meses de invierno y las festividades navideñas. Este guiso tradicional tiene sus raíces en la cocina campesina, donde se aprovechaban los ingredientes disponibles para crear un plato nutritivo y reconfortante que alimentaba a toda la familia durante los días más fríos del año. La versión a fuego lento permite que todos los sabores se integren perfectamente, creando un caldo rico y aromático que es la base de este plato.
El sabor de la Escudella i Carn d'Olla es profundamente reconfortante, con notas terrosas de las verduras de raíz, la dulzura natural de la col y el apio, y la riqueza carnosa de las diferentes piezas de cerdo, ternera y pollo. La textura es variada y satisfactoria: el caldo es ligero pero sustancioso, las verduras están tiernas pero conservan su forma, y las carnes se deshacen en la boca tras la larga cocción a fuego lento
La presentación tradicional de este plato es en dos partes: primero se sirve el caldo con los fideos o la pasta, y luego las carnes y verduras se presentan en una fuente aparte. Esta forma de servir permite apreciar por separado la calidad del caldo y la variedad de ingredientes. Para una presentación más moderna, se puede servir todo junto en cuencos hondos, asegurándose de que cada ración contenga una muestra de todos los tipos de carne y verduras.
El secreto de una buena Escudella está en la paciencia y el fuego lento. La cocción prolongada a temperatura baja permite que los colágenos de las carnes se disuelvan lentamente en el caldo, dándole esa textura gelatinosa y rica que caracteriza a los mejores guisos. Además, el reposo del caldo durante la noche en la nevera permite que la grasa se solidifique en la superficie, facilitando su retirada para obtener un caldo más limpio y saludable.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones invernales, ya que se prepara en grandes cantidades y mejora con el paso de los días. La versatilidad de la receta permite adaptarla a los gustos personales, añadiendo o quitando ingredientes según la disponibilidad y las preferencias. Es un plato que habla de tradición, paciencia y el placer de compartir una comida caliente en los días fríos.
Para completar la experiencia, se recomienda acompañar la Escudella con un buen pan rústico de corteza crujiente y miga esponjosa, ideal para mojar en el caldo. Un vino tinto joven y afrutado, como un Priorat o un Montsant, complementa perfectamente los sabores del guiso sin opacarlos. La presentación final se puede adornar con un poco de perejil fresco picado espolvoreado sobre el caldo.
Sustituye las carnes por una variedad de mariscos: gambas, mejillones, calamares y rape. Añade azafrán al caldo para darle color y sabor.
Omite todas las carnes y usa caldo de verduras. Añade más variedad de hortalizas como calabaza, boniato y setas. Incluye proteína vegetal como tofu o seitán.
Añade la tradicional 'pilota', una albóndiga grande hecha con carne picada, pan remojado, huevo, perejil y especias. Se cuece junto con el guiso.
Guarda el caldo por separado de las carnes y verduras en recipientes herméticos. El caldo se conserva hasta 3 días en nevera y 3 meses congelado. Las carnes y verduras se conservan 2-3 días en nevera.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.