Una crema reconfortante con especias aromáticas y textura sedosa

Esta crema de espinacas al curry con salsa de queso es una deliciosa fusión de sabores que combina la frescura de las espinacas con la calidez de las especias indias y la cremosidad del queso. Es un plato que nace de la tradición de las cremas de verduras europeas, enriquecido con los aromáticos toques del curry, creando una experiencia culinaria única que sorprende al paladar.
La textura es suave y sedosa, con un equilibrio perfecto entre el sabor terroso de las espinacas y las notas picantes y aromáticas del curry. La salsa de queso añade una capa adicional de cremosidad y un toque lácteo que armoniza con las especias, mientras que la cebolla caramelizada aporta un dulzor natural que contrarresta la intensidad del curry.
En cuanto a presentación, esta crema se sirve caliente en cuencos individuales, decorada con un chorrito de nata líquida, unas hojas de espinaca fresca y un toque de pimienta negra recién molida. Para un toque gourmet, se puede añadir unos picatostes de pan integral o unos trocitos de queso gratinado por encima, que aportarán una textura crujiente contrastante con la suavidad de la crema.
Es un plato versátil que puede servirse como entrada elegante en cenas formales o como plato principal reconfortante en días fríos. La combinación de proteínas vegetales de las espinacas y el calcio del queso lo convierten en una opción nutritiva y equilibrada, ideal para quienes buscan una comida completa pero ligera.
Para los amantes del picante, se puede ajustar la cantidad de curry según el gusto personal, e incluso añadir un toque de guindilla en polvo para intensificar el calor. Las espinacas pueden sustituirse parcialmente por otras verduras de hoja verde como acelgas o kale, aunque las espinacas aportan una textura más fina y un sabor más suave que se integra perfectamente con el curry.
Esta crema es especialmente reconfortante en los meses de invierno, pero su frescura también la hace adecuada para primavera. Se conserva perfectamente en refrigeración durante 2-3 días, e incluso mejora su sabor al día siguiente cuando los sabores se han integrado completamente.
Añade 200g de pechuga de pollo cocida y desmenuzada a la crema antes de triturar para una versión más proteica.
Incorpora 1 guindilla roja picada al sofrito de cebolla y ajo para un toque picante adicional.
Añade 1 lata de garbanzos escurridos a la crema antes de triturar para una textura más consistente y mayor aporte de fibra.
Guarda la crema y la salsa de queso por separado en recipientes herméticos. La crema se conserva 3 días y la salsa 2 días. Recalentar suavemente en cazo a fuego bajo, removiendo constantemente.
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