Un guiso de cocción lenta donde la carne se deshace y los guisantes mantienen su punto

Si quieres que te salga a la primera, empieza por sellar bien la carne. No te limites a moverla en la sartén; deja que cada trozo de cordero se dore por todos los lados a fuego medio-alto. Este paso es clave para crear una capa sabrosa que después se integrará en el guiso. Si la carne suelta agua y se cuece en lugar de dorarse, es que el fuego está demasiado bajo o la sartén está muy llena.
Cuando sofrías las verduras, tómate tu tiempo. La cebolla debe quedar transparente y las zanahorias y el pimiento, un poco blandas. Ahí es cuando añades la harina y el pimentón: remuévelos solo un minuto para que pierdan el sabor a crudo, pero cuidado de no quemarlos. Luego, vierte el vino tinto para desglasar, raspando bien el fondo de la sartén. Esos jugitos pegados son puro sabor.
El tiempo de cocción es flexible, pero no lo acortes. En baja durante 7-8 horas es ideal para que la carne se deshaga literalmente. Si vas con prisa, usa el modo alto durante 4-5 horas, pero el resultado será mejor con paciencia. El punto de control es sencillo: pincha un trozo de carne con un tenedor; si cede sin resistencia, está listo.
Aquí va un truco importante: añade los guisantes congelados solo en la última hora de cocción. Si los pones desde el principio, se desharán y perderán su textura y color. Así se cocinarán con el calor residual y quedarán en su punto. Si usas guisantes frescos, el tiempo será similar.
Sazona al final. Los caldos se reducen y concentran durante la cocción lenta, así que prueba y ajusta de sal y pimienta justo antes de servir. Retira las hojas de laurel, que ya habrán soltado todo su aroma. Este estofado mejora hecho con un día de antelación. Al enfriar, la grasa sube y se solidifica en la superficie, lo que te permite retirarla fácilmente antes de recalentarlo, quedando más ligero pero igual de sabroso.
Añade 500g de patatas baby o patatas cortadas en trozos grandes durante la última hora de cocción para tener un plato más completo.
Sustituye los guisantes por garbanzos cocidos, añadiéndolos durante la última hora de cocción para un plato más sustancioso.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o una guindilla seca al sofrito para darle un toque picante al estofado.
Deja enfriar completamente el estofado a temperatura ambiente, luego transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Consumir dentro de 4 días. Para recalentar, calentar a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario.
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23 de febrero de 2026
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