Un guiso reconfortante y aromático que se cocina lentamente para realzar todos los sabores

El estofado de cordero con guisantes y laurel es un plato tradicional español que evoca los sabores de la cocina casera y los recuerdos de las comidas familiares. Originario de las regiones ganaderas de España, este guiso combina la ternura de la carne de cordero con la dulzura natural de los guisantes y el aroma inconfundible del laurel, creando una armonía de sabores que se intensifica con la cocción lenta.
La textura de este estofado es verdaderamente reconfortante: la carne de cordero se deshace literalmente en la boca después de horas de cocción lenta, mientras que los guisantes mantienen un punto justo de firmeza que contrasta deliciosamente con la suavidad de la carne. El caldo resultante es espeso, aromático y lleno de sabor, perfecto para mojar con un buen pan rústico.
La magia de este plato reside en su método de preparación: la slow cooker permite que todos los ingredientes se cocinen a fuego muy bajo durante varias horas, lo que hace que los sabores se integren de manera perfecta y la carne alcance una textura incomparablemente tierna. Esta técnica de cocción lenta es ideal para cortes de carne más duros que necesitan tiempo para ablandarse y liberar todo su sabor.
Para la presentación, se recomienda servir el estofado en cuencos hondos individuales, acompañado de patatas cocidas o puré de patata que absorba el delicioso caldo. Una ramita de laurel fresco como decoración final añade un toque elegante y refuerza el aroma característico del plato. Este estofado es especialmente reconfortante en los días fríos de invierno, aunque su sabor es tan delicioso que se disfruta durante todo el año.
El equilibrio de sabores es notable: la carne de cordero aporta un sabor intenso y terroso, los guisantes añaden un toque de dulzura natural, el laurel proporciona un aroma herbal distintivo, y las verduras de la base crean un fondo de sabor complejo y satisfactorio. Cada cucharada es una experiencia sensorial completa que transporta directamente a la cocina tradicional española.
Un consejo importante es preparar este plato con antelación, ya que los estofados suelen mejorar de sabor al día siguiente, cuando los ingredientes han tenido más tiempo para integrarse. Además, la grasa del cordero se solidifica en la superficie al enfriarse, lo que permite retirarla fácilmente antes de recalentar, resultando en un plato más ligero pero igual de sabroso.
Añade 500g de patatas baby o patatas cortadas en trozos grandes durante la última hora de cocción para tener un plato más completo.
Sustituye los guisantes por garbanzos cocidos, añadiéndolos durante la última hora de cocción para un plato más sustancioso.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o una guindilla seca al sofrito para darle un toque picante al estofado.
Deja enfriar completamente el estofado a temperatura ambiente, luego transfiere a un recipiente hermético y refrigera. Consumir dentro de 4 días. Para recalentar, calentar a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de agua o caldo si es necesario.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.