Sopa tradicional de Semana Santa con granos y bacalao

La Fanesca es una sopa tradicional ecuatoriana que se prepara exclusivamente durante la Semana Santa, especialmente el Viernes Santo. Esta receta tiene profundas raíces religiosas y culturales, representando la fusión de ingredientes indígenas y españoles que caracteriza la gastronomía ecuatoriana. La sopa simboliza la abundancia y la unión familiar durante esta época sagrada del año.
El sabor de la Fanesca es único y complejo, con una textura cremosa y espesa que combina la dulzura natural de los granos con el sabor salado del bacalao. Cada ingrediente aporta su carácter distintivo: los frijoles y lentejas dan cuerpo, el maní y las nueces aportan cremosidad, mientras que el zapallo y la calabaza proporcionan un toque dulce y terroso. El bacalao, previamente desalado, se integra perfectamente sin dominar el conjunto.
La preparación requiere paciencia y dedicación, ya que cada grano debe cocinarse por separado para mantener sus características individuales antes de unirse en la olla principal. Este proceso garantiza que cada ingrediente conserve su textura y sabor únicos, creando una armonía perfecta en el paladar. La leche y el queso añaden la riqueza final que hace de esta sopa un plato verdaderamente especial.
Para la presentación tradicional, se sirve la Fanesca en platos hondos acompañada de rodajas de huevo duro, empanaditas de queso, plátano frito y ají criollo. La decoración con perejil fresco y queso rallado completa el aspecto festivo. Es importante servirla bien caliente para apreciar todos sus matices de sabor.
Este plato no solo alimenta el cuerpo sino también el espíritu, siendo un elemento central en las celebraciones familiares durante la Semana Santa. Su preparación suele ser un evento familiar donde varias generaciones participan en la elaboración, transmitiendo así tradiciones culinarias de padres a hijos.
La Fanesca es más que una simple sopa; es una experiencia cultural completa que representa la identidad ecuatoriana, la fe religiosa y la importancia de la familia. Cada cucharada cuenta una historia de sincretismo cultural y tradición gastronómica que ha perdurado por siglos.
Sustituir el bacalao por champiñones salteados y agregar más variedad de verduras como zanahorias y apio.
Añadir camarones, mejillones y calamares junto con el bacalao para una versión más marina.
Usar leche desnatada y reducir la cantidad de maní y nueces para una versión menos calórica.
Guardar en recipientes herméticos en el refrigerador. Calentar a fuego bajo revolviendo frecuentemente, añadiendo un poco de leche si queda muy espesa.