Un corte premium con una mantequilla aromática que realza su sabor

El filete de res con mantequilla de ajo negro es una preparación sofisticada que combina la jugosidad de un buen corte de carne con la profundidad aromática del ajo negro fermentado. Esta receta tiene sus raíces en la cocina de bistró francesa, donde la mantequilla compuesta es un elemento fundamental para realzar carnes a la parrilla, pero con un toque moderno gracias al uso del ajo negro, un ingrediente de origen asiático que ha ganado popularidad en la alta cocina internacional.
El sabor de este plato es una sinfonía de contrastes: la carne aporta su característico umami y textura carnosa, mientras que la mantequilla de ajo negro añade notas dulces, ligeramente ácidas y con un toque de melaza que recuerda al tamarindo o a las ciruelas pasas. El ajo negro, resultado de un proceso de fermentación controlada, pierde el picante característico del ajo fresco y desarrolla un perfil complejo que complementa perfectamente la carne de res.
La textura juega un papel fundamental en esta preparación. El filete debe tener una costra crujiente por fuera gracias al sellado a alta temperatura, mientras que el interior debe mantenerse jugoso y tierno. La mantequilla, por su parte, se derrite lentamente sobre la carne caliente, creando una salsa natural que impregna cada bocado con su aroma característico.
Para la presentación, se recomienda servir el filete recién salido de la sartén con una generosa porción de mantequilla de ajo negro encima, permitiendo que se derrita naturalmente. Acompañar con vegetales asados o una ensalada fresca crea un contraste visual y de texturas. La carne debe cortarse en diagonal contra la veta para maximizar su ternura y presentarse en ángulo sobre el plato.
Un consejo importante es dejar reposar la carne después de cocinarla, lo que permite que los jugos se redistribuyan uniformemente. La mantequilla de ajo negro puede prepararse con anticipación y refrigerarse, desarrollando aún más sus sabores con el tiempo. Para una experiencia gastronómica completa, controlar el punto de cocción de la carne es esencial: desde el término medio-rare hasta el término medio, según la preferencia del comensal.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se busca impresar con sabores sofisticados pero de ejecución accesible. La combinación de técnicas tradicionales con ingredientes innovadores hace de esta receta un puente entre la cocina clásica y la contemporánea, perfecta para quienes aprecian tanto la tradición como la innovación culinaria.
Añade tomillo fresco o romero picado a la mantequilla de ajo negro para un perfil herbal más complejo
Incorpora una pizca de chile en escamas o una cucharadita de pasta de chile a la mantequilla para quienes prefieren un toque picante
Desglasa la sartén con vino tinto después de cocinar la carne para crear una salsa reducida que complemente la mantequilla
La carne cocida debe refrigerarse en un recipiente hermético y consumirse dentro de 3 días. La mantequilla de ajo negro puede refrigerarse hasta 2 semanas o congelarse por 3 meses.
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