Carne jugosa y zanahorias brillantes, sin complicaciones

Si no quieres que se estropee al final, controla la temperatura de la carne antes de cocinar. Sácala del frigorífico al menos 30 minutos antes y sécala muy bien con papel. Si la echas fría y húmeda a la plancha, se cuece en lugar de sellarse y pierde jugosidad.
Para las zanahorias, el truco está en el glaseado. Primero las saltéas en mantequilla para que cojan sabor, luego añades el caldo, la miel y el azúcar. La clave es cocerlas a fuego medio-bajo con tapa unos 15-20 minutos hasta que estén tiernas pero con un poco de firmeza. Si el fuego es muy alto, se quemará el azúcar antes de que la zanahoria se cocine. Al final, sube el fuego para reducir el líquido hasta que quede una salsa espesa y brillante que las cubra.
Mientras se hacen las zanahorias, sazona la ternera con sal gruesa y pimienta. Frota los filetes con el ajo partido para darles aroma. Calienta la plancha o sartén a fuego alto hasta que humee. Echa el aceite, extiéndelo y coloca los filetes con las ramitas de romero. No los muevas hasta que sea hora de darles la vuelta; así se forma una buena costra. Para un término medio, calcula 3-4 minutos por lado.
El paso que no te puedes saltar: dejar reposar la carne 5 minutos tras cocinarla. Si la cortas enseguida, los jugos se escaparán y el filete quedará seco. Mientras reposa, puedes terminar de reducir la salsa de las zanahorias si es necesario. Sirve la ternera en rodajas, sobre las zanahorias, y aprovecha los jugos que hayan soltado en la tabla para regar.
Si no tienes zanahorias baby, usa normales peladas y cortadas en bastones. Y si la carne suelta mucho jugo al reposar, puedes mezclarlo con la salsa de las zanahorias para unir mejor el plato.
Después de cocinar la ternera, añade 100 ml de vino tinto a la plancha para desglasar, raspando los fondos caramelizados. Reduce a la mitad y añade 50 ml de caldo de carne. Cocina hasta espesar ligeramente y vierte sobre los filetes.
Añade 1 cucharadita de comino molido y 1/2 cucharadita de canela a las zanahorias mientras se glasean para un perfil de sabor norteafricano.
En lugar de zanahorias glaseadas, prepara un puré cocinando las zanahorias hasta que estén muy tiernas, triturándolas con mantequilla, nata y un toque de nuez moscada.
Guarda la ternera y las zanahorias por separado en recipientes herméticos en el refrigerador. La ternera cocinada puede recalentarse suavemente en el microondas o en una sartén a fuego bajo, pero es preferible consumirla fría en ensalada para mantener su textura. Las zanahorias se conservan bien durante 3-4 días.
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23 de febrero de 2026
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