Delicados pastelitos de almendra con corazón dorado

El financier es un pequeño pastel francés tradicionalmente horneado en moldes rectangulares que recuerdan a lingotes de oro, de ahí su nombre que significa 'financiero' en francés. Originario del distrito financiero de París en el siglo XIX, este postre fue creado por un pastelero que quería ofrecer un dulce que los banqueros pudieran comer sin mancharse los trajes, usando solo ingredientes que no se derramaran fácilmente.
La textura del financier es única: crujiente por fuera gracias a la mantequilla dorada (beurre noisette) que se utiliza en su preparación, y húmeda y esponjosa por dentro gracias a la harina de almendra. El sabor es delicadamente a nuez, con notas tostadas de la mantequilla caramelizada y un dulzor suave que no resulta empalagoso.
La clave del éxito de un buen financier está en el beurre noisette, que es mantequilla dorada hasta obtener un color avellana y un aroma a nuez. Este proceso no solo aporta sabor, sino que también le da ese característico color dorado que hace honor a su nombre. La harina de almendra debe ser de buena calidad para garantizar la textura adecuada.
Para la presentación tradicional, se sirven en sus moldes rectangulares, espolvoreados ligeramente con azúcar glas. También pueden acompañarse con frutas rojas frescas como frambuesas o fresas, que contrastan perfectamente con el sabor a nuez. Son ideales para el té de la tarde o como postre ligero después de una comida.
La versatilidad del financier permite múltiples variaciones: se pueden añadir frutas como arándanos, frambuesas o trozos de chocolate negro. También se pueden aromatizar con ralladura de limón o naranja, o incluso con un toque de agua de azahar para un toque mediterráneo.
Estos pastelitos se conservan muy bien durante varios días, manteniendo su textura crujiente por fuera y húmeda por dentro. Son perfectos para preparar con antelación cuando se esperan invitados, ya que mejoran su sabor al día siguiente.
Añade frambuesas o arándanos frescos a la masa antes de hornear.
Incorpora 50g de chocolate negro picado a la masa.
Añade la ralladura de un limón o naranja a la masa.
Guardar a temperatura ambiente en un recipiente hermético. No refrigerar para mantener la textura crujiente.
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