Un clásico postre cremoso con caramelo y dulce de leche

El flan con dulce de leche es una deliciosa variación del tradicional flan español que combina la suavidad de la crema de huevo con la riqueza del dulce de leche. Este postre tiene sus raíces en la cocina española medieval, donde ya se preparaban postres similares a base de huevos y leche. Con el tiempo, la receta viajó a América Latina donde se fusionó con ingredientes locales, dando origen a esta versión con dulce de leche que hoy es un favorito en muchos hogares.
La textura del flan es suave, sedosa y temblorosa, con un equilibrio perfecto entre la cremosidad de la mezcla de huevos y la intensidad dulce del caramelo. El dulce de leche añade una capa extra de sabor que complementa perfectamente la base tradicional. Cada cucharada ofrece una experiencia cremosa que se derrite en la boca, con notas de vainilla y el característico sabor tostado del caramelo líquido.
Para lograr la textura perfecta, es fundamental respetar los tiempos de cocción y enfriamiento. El baño maría asegura una cocción uniforme y evita que el flan se cuaje demasiado rápido, lo que podría crear burbujas de aire o una textura granulosa. La paciencia durante el enfriamiento es clave: el flan debe reposar completamente frío antes de desmoldarlo para mantener su forma intacta.
En cuanto a la presentación, se recomienda servir el flan en platos individuales o en una fuente central. El caramelo líquido que se forma en el fondo del molde se convierte en una deliciosa salsa que cubre el flan al voltearlo. Para un toque especial, se puede decorar con hojas de menta fresca, frutos rojos o un chorrito adicional de dulce de leche por encima.
Este postre es ideal para ocasiones especiales pero también puede disfrutarse como un capricho diario. Su versatilidad lo hace perfecto para adaptarse a diferentes gustos: se puede preparar en porciones individuales para mayor elegancia o en un molde grande para compartir en familia. La combinación de sabores clásicos con el toque moderno del dulce de leche lo convierte en un postre atemporal.
Un consejo importante es utilizar ingredientes de calidad: huevos frescos, leche entera y un buen dulce de leche artesanal marcarán la diferencia en el resultado final. La vainilla natural en lugar de extracto artificial también eleva el sabor del postre, creando una experiencia gastronómica memorable para todos los comensales.
Añade 2 cucharadas de café instantáneo disuelto en un poco de agua caliente a la mezcla del flan.
Sustituye 200ml de leche por leche de coco y añade coco rallado a la mezcla.
Prepara el flan en moldes individuales de 125ml, reduciendo el tiempo de horneado a 25-30 minutos.
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de los 5 días.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.