Un postre cremoso y elegante con el toque tostado de las avellanas

El flan de avellana es una reinterpretación moderna del clásico postre francés, donde la suavidad característica del flan se combina con el aroma tostado y ligeramente dulce de las avellanas. Esta versión aprovecha al máximo las capacidades de la Thermomix para lograr una textura perfectamente homogénea y un caramelo impecable, sin grumos y con un punto de cocción exacto.
La avellana, originaria del Mediterráneo y muy apreciada en la repostería europea, aporta al flan un sabor profundo y complejo que recuerda a los postres de la alta pastelería francesa. Cuando se tuesta ligeramente, libera sus aceites naturales y desarrolla notas que van desde lo terroso hasta lo ligeramente dulce, creando un contraste perfecto con la cremosidad del huevo y la leche.
La textura de este flan es excepcionalmente sedosa y suave, casi derretiéndose en el paladar. El caramelo líquido en la base proporciona un contraste dulce y ligeramente amargo que equilibra la riqueza del flan. Cada cucharada ofrece una experiencia sensorial completa: primero el crujiente del caramelo, luego la cremosidad del flan y finalmente el regusto persistente de avellana tostada.
Para la presentación, se recomienda desmoldar el flan justo antes de servir, dejando que el caramelo fluya por los bordes como una salsa natural. Puede acompañarse con unas avellanas tostadas picadas espolvoreadas por encima o con una bola de helado de vainilla que se derrita lentamente sobre el flan tibio. La elegancia de este postre lo hace ideal para cenas especiales donde se busca impresionar sin complicaciones excesivas.
Un consejo fundamental es dejar reposar el flan completamente frío antes de desmoldarlo, preferiblemente durante toda la noche en el refrigerador. Esto permite que la estructura se asiente y gane firmeza, evitando que se rompa al voltearlo. Además, el reposo en frío intensifica los sabores, haciendo que la avellana se perciba con mayor claridad.
Este flan representa la perfecta unión entre tradición e innovación: mantiene la esencia del clásico postre francés mientras incorpora técnicas modernas y un ingrediente contemporáneo que eleva su sofisticación. Es testimonio de cómo la Thermomix puede simplificar procesos complejos sin comprometer la calidad del resultado final.
Añade 50g de chocolate negro fundido a la mezcla antes de hornear para un sabor más intenso y decadente.
Sustituye la leche entera y la nata por sus versiones vegetales (leche de almendra y nata de coco) manteniendo las proporciones.
Divide la mezcla en 6 flaneras individuales y reduce el tiempo de horneado a 30-35 minutos.
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de los 3 días. No congelar ya que la textura se vería afectada.
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