Un flan cremoso con el aroma cálido de la canela

Si vas con poco margen de error, céntrate en que la leche infusionada esté templada, no caliente cuando la mezcles con los huevos. Si está demasiado caliente, los huevos empezarán a cuajarse al momento y el flan quedará grumoso. Mi consejo es que la toques con el dedo; debe estar tibia, como para un biberón. El otro punto clave es el baño maría: asegúrate de que el agua llega a la mitad del molde y está caliente cuando la viertes. Esto ayuda a una cocción uniforme desde el principio.
Para el caramelo, no lo abandones. Cuando empiece a tomar color, remueve con suavidad para que se dore de forma pareja. Si lo dejas demasiado, se quema y amarga. Vierte rápido en el molde y gíralo con cuidado (usa guantes si el mango está caliente) para cubrir bien las paredes. Si el caramelo se solidifica antes de que termines, mételo un momento al horno o al baño maría para que se ablande y puedas distribuirlo.
Al batir los huevos con el azúcar, no hace falta que quede una mezcla muy aireada, solo homogénea. Al añadir la leche, hazlo en un hilo fino batiendo sin parar. Colar la mezcla es un paso que no te saltes; elimina cualquier grumo y posibles hebras de huevo, garantizando una textura sedosa. Si ves burbujas en la superficie al verter en el molde, sácalas con una cuchara.
La prueba del cuchillo es fiable: debe salir limpio, pero el centro del flan aún debe tener un ligero temblor. No lo cocines de más o se volverá gomoso. La paciencia después es igual de importante: déjalo enfriar del todo fuera y luego refrigéralo mínimo 4 horas, mejor toda la noche. Así se asienta y desmolda perfecto. Para servirlo, pasa un cuchillo fino por todo el borde y dale la vuelta con decisión sobre un plato con bordes, para que atrape todo el caramelo líquido.
Si no tienes rama de canela, puedes usar media cucharadita de canela en polvo. Mézclala con la leche fría antes de calentarla para que se integre bien. Y si el caramelo no cubre todo el flan al desmoldar, no pasa nada; simplemente sirve con el que haya salido, es igual de rico.
Añade 2 cucharadas de café instantáneo a la leche durante la infusión para un sabor más intenso
Añade la ralladura de una naranja a la mezcla para un toque cítrico refrescante
Sustituye la leche entera por leche sin lactosa o bebida vegetal de almendras
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de 3 días.
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23 de febrero de 2026
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