Un clásico postre cremoso con el toque aromático de la canela

El flan de canela es una deliciosa variación del tradicional flan español que incorpora el cálido y aromático sabor de la canela. Este postre tiene sus raíces en la cocina española tradicional, donde la canela ha sido una especia apreciada desde la época medieval, utilizada tanto en platos dulces como salados. La combinación de la suave textura del flan con el distintivo aroma de la canela crea una experiencia sensorial única que evoca recuerdos de cocinas familiares y celebraciones especiales.
La textura del flan de canela es suave, cremosa y sedosa, con una consistencia que se deshace delicadamente en el paladar. El caramelo que cubre el molde aporta un contraste perfecto de dulzura intensa y ligero amargor que complementa la delicadeza del flan. La canela, cuidadosamente infusionada en la leche, impregna toda la preparación con su característico aroma cálido y ligeramente picante, creando un equilibrio perfecto entre dulzura y especias.
Este postre es ideal para servir en ocasiones especiales como cenas familiares, celebraciones navideñas o como broche final de una comida importante. Su presentación clásica en el molde individual o grande, con el caramelo dorado que se desliza por los bordes, es siempre elegante y apetitosa. Para realzar su presentación, se puede decorar con una ramita de canela, unas hojas de menta fresca o un ligero espolvoreado de canela en polvo.
La preparación del flan de canela requiere paciencia y atención a los detalles, especialmente durante la cocción al baño maría que garantiza esa textura suave y sin burbujas. El secreto está en cocinar a fuego lento y constante, permitiendo que los sabores se integren perfectamente. Una vez frío y desmoldado, el flan revela su belleza con el caramelo líquido que lo cubre completamente.
Este postre no solo satisface el paladar sino que también ofrece una experiencia nostálgica, recordando los postres tradicionales preparados con amor y dedicación. Es perfecto para compartir en familia o para impresionar a invitados especiales, ya que su sabor sofisticado y apariencia elegante lo convierten en un clásico atemporal de la repostería española.
Añade 2 cucharadas de café instantáneo a la leche durante la infusión para un sabor más intenso
Añade la ralladura de una naranja a la mezcla para un toque cítrico refrescante
Sustituye la leche entera por leche sin lactosa o bebida vegetal de almendras
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de 3 días.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.