Flan cremoso con el toque fresco y picante del jengibre

Antes de ponerte con todo, mira esto: el punto del caramelo es lo único que no puedes arreglar si te pasas. Cocínalo a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva, luego sube el fuego y no lo toques. Debes parar cuando tenga un color ámbar dorado claro; si se oscurece demasiado, amargará todo el postre. Viértelo en el molde inmediatamente y gira para cubrir bien fondo y laterales antes de que se solidifique.
Para la crema, la infusión del jengibre es clave. Ralla el jengibre fresco justo antes para que no pierda aroma y añádelo a la leche caliente. Mantenla a fuego muy bajo unos 15-20 minutos, sin que llegue a hervir, para extraer todo el sabor. Después, deja que se temple un poco antes de mezclarla con los huevos, o podrías cocinarlos y crear grumos.
Al batir los huevos con el azúcar, hazlo hasta que estén bien integrados y un poco espumosos. Cuando cueles la leche infusionada sobre ellos, remueve con suavidad pero de forma constante para integrar. Pasa toda la mezcla por un colador al verterla en el molde; así te aseguras de que no caiga ningún trocito de jengibre o grumo que arruine la textura sedosa.
El baño María en el horno es lo que garantiza una cocción suave y uniforme. Usa agua caliente para llenar la bandeja hasta la mitad del molde. Hornea a 180°C y comprueba a los 45 minutos. Está listo cuando al insertar un cuchillo en el centro salga limpio, pero el centro aún tenga un ligero temblor. Si lo dejas hasta que esté completamente firme, se te puede pasar y quedar seco.
La paciencia después del horno es igual de importante. Deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera. Refrigéralo al menos 4 horas, mejor toda la noche. Así los sabores se asientan y la textura se compacta, lo que hará que se desmolde limpio. Para servirlo, pasa un cuchillo por los bordes, tapa con un plato hondo y dale la vuelta con decisión.
Si el caramelo se solidifica demasiado en la nevera y no sale líquido al desmoldar, no te preocupes: es normal. Saca el flan un rato antes de servir para que el caramelo se atempere y vuelva a su estado. Este postre aguanta perfectamente , e incluso mejora, así que puedes prepararlo con antelación.
Añade la ralladura de una naranja a la infusión de leche para un toque cítrico.
Incorpora una rama de canela a la infusión junto con el jengibre.
Sustituye la leche entera por leche de almendras o coco sin azúcar.
Conservar en el refrigerador cubierto con film transparente. Consumir dentro de 5 días.
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23 de febrero de 2026
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