Pan italiano esponjoso con hierbas frescas y aceitunas

La focaccia es un pan plano italiano originario de la región de Liguria, conocido por su textura esponjosa y su característico aceite de oliva que le da un sabor único y una corteza dorada y crujiente. Este pan ha sido durante sigundos un alimento básico en la cocina mediterránea, evolucionando desde las simples hogazas de los antiguos romanos hasta las elaboradas versiones actuales que incorporan hierbas frescas y otros ingredientes regionales.
La focaccia con albahaca y aceitunas negras combina la frescura de la albahaca con el sabor salado y terroso de las aceitunas negras, creando un equilibrio perfecto de sabores. La albahaca aporta notas herbáceas y ligeramente picantes que contrastan maravillosamente con la suavidad del aceite de oliva y la masa ligeramente salada. Las aceitunas añaden profundidad y un toque mediterráneo inconfundible.
La textura es fundamental en una buena focaccia: debe tener una miga alveolada y esponjosa, con una corteza crujiente pero no demasiado dura. El secreto está en la larga fermentación que desarrolla el gluten y crea esos característicos agujeros en la miga. El aceite de oliva no solo aporta sabor, sino que también ayuda a mantener la humedad interior mientras crea una superficie dorada y apetitosa.
Para la presentación, se recomienda servir la focaccia recién horneada, aún tibia, cortada en rectángulos generosos. Se puede acompañar con aceite de oliva virgen extra para mojar, o servir como base para sándwiches y bruschettas. La focaccia también es excelente para acompañar sopas, ensaladas o platos de pasta, absorbiendo los jugos y salsas a la perfección.
Un consejo importante es no escatimar en el aceite de oliva, ya que es lo que le da a la focaccia su carácter distintivo. También es crucial respetar los tiempos de fermentación para desarrollar el sabor completo de la masa. La albahaca fresca debe añadirse justo antes de hornear para que conserve su aroma y color vibrante.
Esta versión con albahaca y aceitunas es perfecta para reuniones familiares, picnics o como pan especial para el fin de semana. Su versatilidad la convierte en un imprescindible de cualquier cocina que aprecie la auténtica cocina italiana y los sabores mediterráneos puros y sencillos.
Añadir tomates cherry cortados por la mitad junto con las aceitunas para un toque dulce y ácido
Espolvorear queso parmesano rallado o mozzarella en cubos antes de hornear para una versión más cremosa
Sustituir la mitad de la harina blanca por harina integral para una versión más saludable y con más fibra
Guardar en un recipiente hermético o bien envuelta en papel de aluminio. Para recalentar, colocar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.