Pan italiano esponjoso con hierbas frescas y queso derretido

La focaccia es un pan plano italiano tradicional que se originó en la región de Liguria, al noroeste de Italia. Su nombre proviene del latín 'focus', que significa 'hogar' o 'fuego', haciendo referencia a que originalmente se cocía en el hogar. Esta versión con perejil fresco y queso combina la textura aireada característica de la focaccia con el sabor herbáceo y lácteo que la hace irresistible.
La masa de esta focaccia se caracteriza por su alto contenido de aceite de oliva, lo que le otorga una miga tierna y húmeda con una corteza crujiente y dorada. El perejil fresco aporta un toque vibrante y terroso, mientras que el queso se derrite en pequeños bolsillos cremosos que contrastan maravillosamente con la textura del pan. El resultado es una experiencia sensorial que combina aromas mediterráneos con sabores reconfortantes.
La clave para una buena focaccia está en el tiempo de fermentación. Una larga fermentación en frío desarrolla sabores complejos y mejora la textura. Los dedos que presionan la masa antes de hornear no solo crean los característicos hoyuelos, sino que también atrapan el aceite de oliva y las hierbas, permitiendo que se integren perfectamente en cada bocado.
Para presentar esta focaccia, se recomienda servirla caliente directamente del horno, cortada en rectángulos generosos. Puede acompañarse con aceite de oliva virgen extra para mojar, o simplemente disfrutarse sola como aperitivo. La corteza dorada con las hojas de perejil visibles y el queso burbujeante crea una presentación visualmente atractiva que invita a probarla.
Esta focaccia es versátil y puede adaptarse a diferentes ocasiones. Desde una cena informal con amigos hasta como acompañamiento de sopas y ensaladas, su sabor mediterráneo complementa una amplia variedad de platos. El equilibrio entre lo salado del queso y lo fresco del perejil la convierte en una opción equilibrada y deliciosa.
Finalmente, la textura es fundamental: la miga debe ser alveolada y elástica, con una corteza que cruja al partirla pero que sea tierna al morder. El aceite de oliva no solo aporta sabor sino que también contribuye a esa textura única que hace de la focaccia un pan especial dentro de la panadería italiana.
Añadir aceitunas negras deshuesadas y tomates secos picados junto con el queso
Sustituir los quesos por una mezcla de levadura nutricional y nueces picadas
Sustituir la mitad de la harina por harina integral para más fibra
Guardar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Para recalentar, colocar en horno a 180°C durante 5-10 minutos.
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