Pan italiano esponjoso con hierbas aromáticas y cebolla caramelizada

La focaccia es un pan plano italiano tradicional que se originó en la región de Liguria. Este pan es conocido por su textura esponjosa y aireada, con una corteza dorada y crujiente. La versión con romero y cebolla combina la fragancia herbal del romero con la dulzura natural de la cebolla caramelizada, creando un equilibrio perfecto de sabores.
La masa de focaccia se caracteriza por su alto contenido de aceite de oliva, lo que le otorga una textura húmeda y tierna por dentro, mientras que la superficie se cubre generosamente con aceite antes de hornearse para lograr esa corteza característica. El romero fresco aporta notas aromáticas y terrosas, mientras que la cebolla caramelizada añade un toque dulce que contrasta maravillosamente con la sal marina.
La técnica de fermentación lenta es crucial para desarrollar el sabor complejo de la masa. Durante este proceso, los azúcares naturales de la harina se transforman, creando una profundidad de sabor que no se puede lograr con fermentaciones rápidas. El dimpling o presionado con los dedos antes de hornear no solo es decorativo, sino que también ayuda a crear esos característicos hoyuelos donde se acumula el aceite aromatizado.
Para la presentación, se recomienda servir la focaccia recién horneada, cortada en rectángulos generosos. Puede acompañarse con aceite de oliva virgen extra para mojar, o utilizarse como base para sándwiches gourmet. La textura debe ser crujiente por fuera pero suave y alveolada por dentro, con los trozos de cebolla caramelizada distribuidos uniformemente.
Este pan es versátil y puede adaptarse a diferentes ocasiones, desde una cena informal hasta una reunión especial. La combinación de romero y cebolla es clásica pero siempre sorprende por su simplicidad y elegancia. El aroma que impregna la cocina durante el horneado es irresistible y anticipa el placer de degustar este pan artesanal.
Para obtener mejores resultados, es fundamental utilizar ingredientes de calidad: harina de fuerza para una buena estructura, aceite de oliva virgen extra para sabor y romero fresco para máxima fragancia. La paciencia durante la fermentación se verá recompensada con una focaccia memorable que transportará tus sentidos directamente a Italia.
Sustituir la cebolla por aceitunas negras deshuesadas y tomates cherry cortados por la mitad.
Añadir queso parmesano rallado o mozzarella en trozos durante los últimos 5 minutos de horneado.
Sustituir la mitad de la harina de fuerza por harina integral para una versión más saludable.
Guardar en un recipiente hermético o bien envuelta en papel de aluminio. Para recalentar, colocar en horno precalentado a 180°C durante 5-10 minutos.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.