Pollo frito crujiente estilo brasileño

El Frango à Passarinho es un plato tradicional brasileño que se ha convertido en uno de los favoritos en bares y restaurantes de todo el país. Su nombre, que literalmente significa 'pollo al pajarito', hace referencia al tamaño pequeño de las piezas de pollo, que se asemejan a las aves pequeñas. Este plato tiene sus raíces en la región sureste de Brasil, especialmente en el estado de Minas Gerais, donde la cocina casera y los aperitivos de bar son una parte esencial de la cultura gastronómica.
La preparación consiste en trozos pequeños de pollo marinados en una mezcla de limón, ajo y hierbas, luego enharinados y fritos hasta alcanzar una textura dorada y crujiente por fuera, mientras que por dentro se mantienen jugosos y tiernos. El secreto está en el corte del pollo en piezas pequeñas que permiten una cocción uniforme y una mayor superficie crujiente. Tradicionalmente se sirve con rodajas de limón para exprimir sobre el pollo justo antes de comer.
El sabor es una combinación perfecta entre la acidez del limón, la intensidad del ajo y la profundidad de las hierbas, todo ello complementado por la textura crujiente del empanado. Cada bocado ofrece una explosión de sabores que se equilibran armoniosamente. La carne de pollo, al estar cortada en trozos pequeños, absorbe mejor los sabores de la marinada y se cocina rápidamente, manteniendo su jugosidad natural.
Para la presentación, se recomienda servir el Frango à Passarinho en una fuente amplia o plato hondo, acompañado de rodajas de limón fresco y, opcionalmente, ramitas de perejil o cilantro para decorar. En Brasil es común servirlo en una canasta de mimbre forrada con papel absorbente para mantener la textura crujiente. El plato se disfruta mejor caliente, recién salido de la freidora, cuando el contraste entre lo crujiente y lo jugoso es más evidente.
Este plato es perfecto para compartir en reuniones sociales, ya que invita a comer con las manos y disfrutar de la comida de manera informal. Su versatilidad lo hace adecuado tanto como aperitivo como plato principal, dependiendo de las porciones. La combinación de sabores y texturas lo convierte en un favorito que nunca pasa de moda en la gastronomía brasileña.
Un consejo importante es no sobrecargar la freidora o sartén con demasiadas piezas a la vez, ya que esto baja la temperatura del aceite y hace que el pollo absorba más grasa en lugar de quedar crujiente. También es fundamental escurrir bien el pollo después de freír para eliminar el exceso de aceite. Para una versión más ligera, se puede hornear en lugar de freír, aunque la textura será diferente.
Para una versión más saludable, hornea las piezas empanadas a 200°C durante 25-30 minutos, dándoles vuelta a la mitad del tiempo, hasta que estén doradas y cocidas.
Acompaña el pollo con una salsa cremosa de ajo hecha con mayonesa, ajo picado, perejil y un poco de jugo de limón.
Añade 1 cucharadita de pimentón picante o chile en polvo a la mezcla de harinas para darle un toque picante al pollo.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, colócalas en el horno a 180°C durante 10-15 minutos o en una freidora de aire caliente durante 5-7 minutos para recuperar la textura crujiente.
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