Un clásico brasileño de pollo con quimbombó

El Frango com Quiabo es un plato tradicional brasileño que combina tiernos trozos de pollo con quimbombó (okra) en una salsa aromática y espesa. Originario del estado de Minas Gerais, este guiso representa la fusión de influencias africanas, indígenas y portuguesas que caracterizan la cocina brasileña. El quimbombó, traído por los esclavos africanos, se adaptó perfectamente a los ingredientes locales, creando un plato que hoy es considerado patrimonio cultural.
El sabor del Frango com Quiabo es complejo y reconfortante. El pollo se cocina lentamente hasta quedar extremadamente tierno, absorbiendo los sabores del ajo, cebolla, tomate y especias. El quimbombó aporta una textura única y un sabor terroso que complementa perfectamente la carne. La salsa se espesa naturalmente gracias a la viscosidad característica del quimbombó, creando una consistencia rica y sedosa que cubre cada trozo de pollo.
La textura es uno de los aspectos más destacados de este plato. El pollo debe deshacerse fácilmente con el tenedor, mientras que el quimbombó debe mantener cierta firmeza sin estar crujiente. La salsa debe ser lo suficientemente espesa para adherirse a los ingredientes pero no demasiado pesada. El equilibrio entre la suavidad del pollo y la textura ligeramente gelatinosa del quimbombó es lo que hace este plato tan especial.
Para la presentación, se recomienda servir el Frango com Quiabo en una fuente honda o plato hondo para contener la abundante salsa. Tradicionalmente se acompaña con arroz blanco esponjoso y farofa (harina de yuca tostada), que ayuda a absorber la salsa. Decorar con perejil fresco picado añade un toque de color y frescura. El contraste visual entre el dorado del pollo, el verde del quimbombó y el rojo del tomate crea un plato atractivo y apetitoso.
Este plato es ideal para reuniones familiares y ocasiones especiales, ya que su preparación requiere tiempo y cuidado. El proceso de cocción lenta permite que los sabores se desarrollen completamente, creando un guiso profundamente satisfactorio. Aunque requiere cierta técnica para manejar correctamente el quimbombó y evitar que quede baboso, el resultado final vale cada minuto de preparación.
Un consejo importante es lavar el quimbombó con vinagre o limón antes de cocinarlo para reducir su viscosidad natural. También se puede dorar ligeramente en el horno antes de añadirlo al guiso. La paciencia es clave: dejar que el pollo se cocine a fuego lento garantizará una carne tierna y jugosa que se desprende fácilmente del hueso.
Cocina el pollo en olla a presión durante 15 minutos, luego añade el quiabo y cocina 5 minutos más a presión. Ideal para ahorrar tiempo.
Usa solo muslos de pollo con hueso y piel para un resultado más jugoso y sabroso.
Coloca todos los ingredientes en una fuente para horno y cocina a 180°C durante 1 hora, removiendo ocasionalmente.
Deja enfriar completamente a temperatura ambiente. Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego lento en una sartén o en el microondas, añadiendo un poco de agua si la salsa está muy espesa.
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.