Un clásico boliviano de cerdo con maíz y papas

El Fricasé Paceño es un plato emblemático de la gastronomía boliviana, originario de la ciudad de La Paz. Este guiso sustancioso combina la tradición andina con influencias españolas, creando una experiencia culinaria única que ha sido transmitida de generación en generación. Su nombre proviene del término francés 'fricassée', adaptado a los ingredientes locales, resultando en un plato que representa la fusión cultural característica de Bolivia.
El sabor del Fricasé Paceño es complejo y reconfortante, con notas ahumadas del cerdo, dulzura del maíz y un toque picante del ají amarillo. La textura es rica y cremosa gracias a la harina de maíz que espesa el caldo, mientras que las papas aportan una consistencia suave que se deshace en la boca. Cada bocado ofrece una mezcla armoniosa de sabores que van desde lo terroso hasta lo ligeramente picante.
La preparación tradicional involucra un proceso lento de cocción que permite que los sabores se integren completamente. El cerdo se cocina hasta quedar tierno y jugoso, absorbiendo los aromas del ají y las especias. El maíz, elemento fundamental de la dieta andina, aporta dulzura y textura, creando un contraste perfecto con la carne.
Para la presentación, se sirve en platos hondos que mantienen el calor del guiso. Tradicionalmente se acompaña con mote (maíz desgranado cocido) y papas enteras o en trozos grandes. Se puede decorar con perejil fresco picado y rodajas de huevo duro, que añaden color y textura al plato.
Este plato es ideal para reuniones familiares y celebraciones, ya que su preparación en grandes cantidades es común en festividades como el Carnaval de Oruro o la Fiesta de la Virgen de Copacabana. Su carácter festivo y compartido lo convierte en un símbolo de hospitalidad y comunidad.
Un consejo importante es preparar el Fricasé con anticipación, ya que los sabores mejoran notablemente al día siguiente. La grasa del cerdo se solidifica en la superficie, permitiendo retirarla fácilmente antes de recalentar, resultando en un plato más ligero pero igualmente sabroso.
Sustituye el cerdo por muslos de pollo deshuesados para una versión más ligera y con menos tiempo de cocción.
Omite la carne y usa champiñones portobello en su lugar. Aumenta la cantidad de papas y zanahorias, y usa caldo de verduras.
Agrega 100g de maní molido al sofrito para una salsa más cremosa y con sabor a nuez.
Guarda en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio revolviendo ocasionalmente. La grasa se solidificará en la superficie, puedes retirarla antes de recalentar.
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