Un clásico guiso mexicano de frijoles con carne de cerdo

Los frijoles con puerco son un platillo tradicional mexicano que combina la riqueza de los frijoles con la jugosidad de la carne de cerdo. Este guiso tiene sus raíces en la cocina campesina mexicana, donde se aprovechaban los cortes más económicos del cerdo para crear un platillo sustancioso y lleno de sabor. La preparación lenta permite que los sabores se integren perfectamente, creando una textura cremosa y un aroma irresistible que llena toda la casa.
El sabor de este platillo es profundamente terroso y ahumado, con notas saladas de la carne de cerdo que se equilibran con la suavidad de los frijoles. La textura es variada: los frijoles se deshacen parcialmente creando una salsa espesa, mientras que la carne queda tierna y jugosa, desprendiéndose fácilmente del hueso. El epazote añade su característico aroma herbal que es distintivo de la cocina mexicana.
Para la presentación, se sirve en platos hondos que conserven el calor. Tradicionalmente se acompaña con arroz blanco, tortillas de maíz calientes y una salsa picante al gusto. Se puede decorar con cebolla picada finamente, cilantro fresco y unas rodajas de limón para que cada comensal ajuste los sabores a su preferencia.
Este platillo es ideal para reuniones familiares o celebraciones informales, ya que se puede preparar en grandes cantidades y sabe aún mejor al día siguiente. La cocción lenta es clave para lograr la textura perfecta: los frijoles deben estar suaves pero no deshechos completamente, y la carne debe desprenderse fácilmente del hueso.
En cuanto a consejos de preparación, es importante remojar los frijoles la noche anterior para reducir el tiempo de cocción y hacerlos más digestivos. También se puede ajustar el nivel de picante según el gusto personal, añadiendo más o menos chiles. Para una versión más auténtica, se puede cocinar en olla de barro, lo que añade un sabor único al platillo.
La versatilidad de este platillo permite múltiples variaciones: se puede preparar con diferentes tipos de frijoles, como bayos o peruanos, y la carne de cerdo puede incluir diferentes cortes como costilla, lomo o pierna. Cada región de México tiene su propia versión, pero todas comparten la esencia de un guiso reconfortante y lleno de sabor.
Añadir naranja agria y achiote a la marinada de la carne para un sabor más cítrico y color rojizo característico.
Sustituir la carne de cerdo por hongos portobello o seitán, y usar caldo de verduras en lugar de agua para cocinar los frijoles.
Probar con frijoles peruanos, negros o pintos para variar el sabor y la textura del platillo.
Dejar enfriar completamente, guardar en recipiente hermético y refrigerar. Se puede congelar por hasta 3 meses.
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