Crepes saladas de alforfón con jamón, queso y huevo

Lo que más se nota en el resultado final es el reposo de la masa. Dejar que la harina de trigo sarraceno se hidrate al menos 2 horas (o toda la noche) es lo que desarrolla su sabor a nuez y evita que la galette quede quebradiza. Si la masa está demasiado espesa tras el reposo, añade un chorrito más de agua; debe tener la consistencia de nata líquida para extenderse bien.
El punto de la plancha es clave. Debe estar caliente, pero no humeante. Cuando viertas la masa, debe formar inmediatamente pequeños agujeros en la superficie; si no lo hace, espera un minuto más. Usa una cucharón para verter media taza de masa y extiéndela rápido en círculos con el dorso del cucharón para que quede fina y uniforme. Cocina 2-3 minutos hasta que los bordes se levanten y se doren ligeramente.
Al darle la vuelta, trabaja con rapidez. Coloca el jamón y el queso y casca el huevo en el centro. Dobla los cuatro bordes hacia dentro para formar un cuadrado, dejando el huevo al descubierto. Así se cocina la clara con el calor residual de la plancha mientras la yema queda jugosa. Si prefieres la yema más hecha, tapa la sartén un minuto.
Para que no se peguen, usa una sartén antiadherente y un poco de mantequilla entre galette y galette. Si se rompen al darles la vuelta, es señal de que necesitan un minuto más de cocción o que la masa está demasiado gruesa. La vinagreta de mostaza para la ensalada es el contraste ácido perfecto; prepárala mientras se cocinan las galettes y aliña la lechuga en el último momento para que no se mustie.
Sírvelas inmediatamente, con pimienta negra recién molida. Si sobra masa, guárdala tapada en la nevera 1-2 días; las galettes recalentadas no quedan igual de crujientes, pero son un buen recurso. Para variar, puedes sustituir el jamón por champiñones salteados o espinacas.
Sustituir el jamón por espinacas salteadas con ajo y champiñones laminados. Añadir queso de cabra en lugar de emmental.
Rellenar con gambas salteadas, mejillones al vapor y una salsa de nata ligera con eneldo fresco.
Omitir la sal de la masa y rellenar con compota de manzana, crema de castañas y un toque de canela en polvo.
Las galettes cocidas sin relleno pueden almacenarse en el refrigerador entre papel de horno en un recipiente hermético hasta 24 horas. Recalentar en sartén antiadherente antes de rellenar. Las galettes ya rellenas deben consumirse inmediatamente.
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23 de febrero de 2026
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