Deliciosas galletas crujientes con trozos de chocolate y avellanas tostadas

Estas galletas de avellana y chocolate con leche son el postre perfecto para cualquier ocasión. Con una textura crujiente por fuera y ligeramente masticable por dentro, cada bocado ofrece una explosión de sabor gracias a la combinación perfecta entre el dulce del chocolate con leche y el toque tostado de las avellanas.
Originarias de la tradición repostera española, estas galletas han evolucionado desde las recetas más sencillas hasta convertirse en un clásico moderno. La avellana, cultivada tradicionalmente en regiones como Cataluña y Valencia, aporta un sabor único y una textura que complementa perfectamente la suavidad del chocolate con leche.
La masa se elabora con mantequilla de calidad, lo que garantiza esa textura desmenuzable tan característica. El proceso de tostado de las avellanas realza sus aceites naturales, liberando aromas que impregnan toda la galleta. El chocolate con leche, cortado en trozos generosos, se funde ligeramente durante el horneado creando pequeñas piscinas de chocolate en cada galleta.
Para la presentación, se recomienda servir las galletas ligeramente templadas, justo cuando el chocolate aún está tierno. Se pueden acompañar con un vaso de leche fría o una taza de café, creando el contraste perfecto entre lo dulce y lo amargo. La decoración con azúcar glas espolvoreado justo al salir del horno añade un toque visual muy atractivo.
Estas galletas son ideales para compartir en familia, llevar a reuniones o simplemente disfrutar como un capricho personal. Su aroma mientras se hornean llenará tu cocina de calidez y anticipación. La receta es lo suficientemente versátil como para permitir variaciones, pero la combinación clásica de avellana y chocolate con leche sigue siendo imbatible.
Un consejo importante es respetar los tiempos de reposo de la masa en frío, ya que esto garantiza que las galletas mantengan su forma durante el horneado y no se extiendan demasiado. También es crucial no sobrehornearlas para conservar esa textura perfectamente equilibrada entre crujiente y tierna.
Sustituye la harina de trigo por mezcla de harinas sin gluten y añade 1/2 cucharadita de goma xantana.
Reemplaza la mantequilla por margarina vegetal y el huevo por 1 cucharada de semillas de lino molidas mezcladas con 3 cucharadas de agua.
Sustituye el chocolate con leche por chocolate blanco y añade 50g de arándanos deshidratados.
Almacenar en un recipiente hermético a temperatura ambiente. Separar las galletas con papel de hornear si se apilan. No refrigerar para mantener la textura crujiente.
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