Un plato elegante de pollo con salsa cremosa y aromas de trufa

El gallo de corral con trufa negra y salsa suprema es un plato de origen francés que combina la delicadeza de la carne de pollo de corral con el lujoso aroma de la trufa negra. Esta receta tiene sus raíces en la alta cocina francesa del siglo XIX, donde las salsas cremosas y los ingredientes de lujo eran símbolo de sofisticación y buen gusto. El gallo de corral, conocido por su carne más firme y sabrosa que el pollo convencional, se convierte en el protagonista perfecto para esta preparación elegante.
La textura de este plato es verdaderamente exquisita: la carne del gallo queda jugosa por dentro con una piel crujiente dorada a la perfección, mientras que la salsa suprema aporta una cremosidad sedosa que envuelve cada bocado. El aroma de la trufa, con sus notas terrosas y complejas, se integra armoniosamente con la riqueza de la salsa, creando una experiencia sensorial que deleita tanto el olfato como el paladar.
Para la presentación, se recomienda servir el gallo cortado en supremas (piezas sin hueso) sobre un lecho de puré de patatas trufado o arroz salvaje. La salsa se vierte generosamente sobre la carne y se decora con finas láminas de trufa fresca y perejil picado. Un toque de pimienta negra recién molida justo antes de servir realza todos los aromas del plato.
Este plato es ideal para ocasiones especiales donde se busca impresionar a los comensales con sabores refinados y una presentación impecable. La combinación de técnicas clásicas francesas con ingredientes de alta calidad garantiza un resultado que honra la tradición culinaria mientras ofrece una experiencia contemporánea. La clave del éxito está en la paciencia al cocinar la salsa y en respetar los tiempos de cocción del gallo para mantener su jugosidad.
Para acompañar, se sugieren verduras al vapor como espárragos verdes o zanahorias baby, que aportan un contraste de textura y frescura al plato. La elección de vinos es crucial: un Chardonnay con cuerpo o un Pinot Noir ligero complementan perfectamente los sabores de la trufa y la cremosidad de la salsa. La presentación en platos blancos permite apreciar los colores dorados de la carne y el tono marfil de la salsa.
Finalmente, es importante destacar que aunque la trufa es un ingrediente costoso, su poder aromático es tal que una pequeña cantidad basta para transformar completamente el plato. Para quienes buscan una versión más económica, se puede utilizar aceite de trufa o pasta de trufa, aunque la experiencia sensorial será ligeramente diferente. En cualquier caso, este gallo de corral con trufa y salsa suprema representa la cumbre de la elegancia en la cocina de aves.
Sustituir el gallo por un pollo entero de 1.5 kg. Reducir el tiempo de horneado a 40-45 minutos.
Añadir 200g de champiñones portobello laminados salteados a la salsa para dar más cuerpo y sabor terroso.
Omitir el brandy y sustituir por 1 cucharada de jugo de limón para dar acidez a la salsa.
Guardar el gallo, la salsa y el puré por separado en recipientes herméticos. Calentar el gallo en el horno a 160°C durante 15 minutos y la salsa a fuego bajo, removiendo constantemente. El puré se puede recalentar en el microondas con un poco de leche.