Fáciles, económicos y llenos de sabor

Los gambones al horno son una opción perfecta para cualquier ocasión, ya sea una cena informal con amigos o un aperitivo especial. Esta receta destaca por su simplicidad y por realzar el sabor natural del marisco con pocos ingredientes. La cocción al horno permite que los gambones conserven toda su jugosidad mientras se impregnan de los aromas del ajo, el perejil y el aceite de oliva.
El resultado son gambones tiernos, ligeramente caramelizados en los bordes y con un sabor intenso a mar. La textura es perfecta: firme pero jugosa, sin llegar a estar reseca. El aceite de oliva virgen extra no solo aporta sabor, sino que también ayuda a crear una salsa deliciosa que puedes aprovechar para mojar pan crujiente.
Esta receta tiene sus raíces en la cocina mediterránea, donde el marisco fresco se prepara de manera sencilla para resaltar su calidad. Es una técnica que se utiliza en las regiones costeras de España, especialmente en Andalucía y Cataluña, donde los gambones son un ingrediente muy apreciado.
Para la presentación, sirve los gambones directamente en la fuente de horno o en un plato hondo para que no se pierda ni una gota de la salsa. Decora con unas ramitas de perejil fresco y unas rodajas de limón para dar un toque de color. Acompaña con pan crujiente para aprovechar el delicioso aceite aromatizado.
La belleza de esta receta está en su versatilidad. Puedes ajustar el nivel de picante añadiendo más o menos guindilla, o incluso omitirla si prefieres un sabor más suave. También puedes añadir otras hierbas como tomillo fresco o romero para variar el perfil aromático.
Es importante no sobrecocer los gambones, ya que se volverían gomosos y perderían su textura característica. El tiempo de cocción indicado es perfecto para gambones de tamaño medio, pero si los tuyos son más grandes o más pequeños, ajusta el tiempo en consecuencia.
Aumenta la cantidad de ajo a 6-8 dientes y omite el vino blanco para una versión más concentrada de ajillo.
Sustituye el perejil por una mezcla de hierbas provenzales (tomillo, romero, orégano) para un sabor más mediterráneo.
Añade 1 cucharadita de guindilla en lugar de media, o incorpora unos trocitos de guindilla fresca para más picante.
Guarda los gambones sobrantes en un recipiente hermético en el refrigerador. Consume dentro de las 24 horas. No se recomienda congelar una vez cocinados.
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