Un plato tradicional de las Islas Canarias reconfortante y nutritivo

El gofio escaldado es una preparación ancestral de las Islas Canarias que ha alimentado a generaciones de canarios. Este plato humilde pero profundamente nutritivo tiene sus raíces en la cultura guanche, los antiguos habitantes de las islas, quienes ya molían cereales tostados para crear el gofio. Con la llegada de los colonizadores españoles, esta técnica se perfeccionó y el gofio se convirtió en un alimento básico de la dieta canaria.
El sabor del gofio escaldado es terroso, ligeramente tostado y reconfortante, con una textura cremosa y espesa que recuerda a una papilla o puré consistente. La combinación del gofio de trigo o millo con el caldo caliente crea una mezcla homogénea que se deshace suavemente en el paladar. El aceite de oliva añade un toque frutado y untuoso que complementa perfectamente la rusticidad del gofio.
Para preparar un auténtico gofio escaldado, es fundamental usar gofio de calidad, preferiblemente de trigo o millo (maíz), aunque también existen versiones con mezclas de varios cereales. El proceso de escaldado consiste en verter el caldo hirviendo sobre el gofio mientras se remueve vigorosamente para evitar la formación de grumos. Esta técnica requiere cierta destreza pero es fácil de dominar con un poco de práctica.
La presentación tradicional del gofio escaldado es en cuencos individuales, con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima y acompañado de cebolla picada, queso fresco o huevo duro. En algunas islas se sirve con mojo rojo o verde al lado para que cada comensal pueda añadir la cantidad deseada. Es un plato que se disfruta mejor caliente, recién preparado, aunque también se puede servir tibio en días más cálidos.
Este plato es especialmente reconfortante en los meses de invierno o en días lluviosos, pero su versatilidad lo hace adecuado para cualquier época del año. Su preparación sencilla y sus ingredientes básicos lo convierten en una opción ideal para comidas familiares o cuando se busca algo nutritivo y rápido de preparar. El gofio escaldado no es solo comida, es un pedazo de la historia y cultura canaria que se transmite de generación en generación.
Para los que prueban el gofio escaldado por primera vez, la experiencia puede ser sorprendente: su textura única y su sabor distintivo lo convierten en un plato memorable. Aunque simple en su concepción, la maestría está en lograr la consistencia perfecta - ni demasiado líquido que se parezca a una sopa, ni demasiado espeso que se asemeje a una masa. El punto ideal es cuando se puede comer con cuchara pero mantiene su forma en el plato.
Añade trozos de pescado blanco cocido (como cherne o mero) al gofio escaldado para una versión más proteica.
Incorpora verduras salteadas como pimientos, calabacín y berenjena picados al gofio escaldado.
Prepara una versión dulce usando leche en lugar de caldo y añadiendo miel, canela y pasas.
Guarda el gofio escaldado en un recipiente hermético en el refrigerador. Para recalentar, añade un poco de caldo o agua y calienta a fuego medio removiendo constantemente.
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