Guiso de ternera con pimentón, cocción lenta y clave

Para que quede de diez, empieza por secar muy bien la ternera con papel de cocina antes de dorarla. Si está húmeda, en lugar de sellarse y dorarse, se va a cocer en su jugo y perderá sabor. Hazlo en lotes, sin llenar la olla, para que cada trozo tenga contacto directo con el fondo caliente y coja buen color. Reserva la carne y, en ese mismo fondo, pocha la cebolla a fuego medio hasta que esté bien blanda y transparente; es la base de sabor. Luego añade el ajo solo un minuto para que no se queme.
El momento más delicado es cuando añades las especias. Baja el fuego al mínimo y echa el pimentón dulce, el picante y el comino. Remuévelos bien con el concentrado de tomate durante solo 1 o 2 minutos. El objetivo es 'tostarlas' para que liberen todo su aroma, pero si el fuego es alto o te despistas, se queman en segundos y amargarán todo el guiso.
La paciencia es clave en la cocción. Una vez devuelta la carne y añadido el caldo, déjalo cocer a fuego lento, tapado, durante 1 hora y 30 minutos antes de poner las patatas. Así la ternera tendrá tiempo de ponerse tierna. Si las patatas las echas desde el principio, se desharán. Añádelas pasada esa hora y media y dales otros 30-45 minutos. La señal de que está listo es que la carne se deshaga fácilmente con un tenedor y las patatas estén cocidas pero enteras.
Si al final la salsa te parece muy líquida, destapa la olla y sube el fuego unos minutos para que reduzca y espese. Si por el contrario se queda muy espesa, añade un poco más de caldo o agua caliente. Prueba siempre de sal al final, después de la reducción, porque los sabores se concentran. El toque de crema agria fría al servir no es solo decorativo; corta la riqueza del guiso y queda genial.
Sustituye la ternera por carne de cerdo para guisar. El cerdo aporta un sabor más dulce y graso al plato.
Omite la carne y usa champiñones portobello y judías blancas. Sustituye el caldo de carne por caldo de verduras.
Añade pequeños ñoquis húngaros (csipetke) durante los últimos 10 minutos de cocción para un plato más sustancioso.
Deja enfriar completamente el goulash, luego guárdalo en un recipiente hermético en el refrigerador. Se conserva bien hasta 4 días. También se puede congelar por hasta 3 meses.
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23 de febrero de 2026
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