Un desayuno crujiente y cremoso con fruta fresca

Esta granola casera con nata y melocotón es la combinación perfecta entre lo crujiente y lo cremoso, ideal para comenzar el día con energía. La granola horneada en casa ofrece un sabor más auténtico y personalizable que las versiones comerciales, permitiendo ajustar el nivel de dulzor y los ingredientes según tus preferencias.
La textura contrastante entre la granola tostada y crujiente, la suavidad de la nata montada y la jugosidad del melocotón fresco crea una experiencia sensorial completa. Los copos de avena se doran perfectamente en el horno junto con las nueces y las semillas, liberando aromas a canela y miel que llenan la cocina de un delicioso perfume matutino.
Los melocotones en su punto justo de madurez aportan un toque dulce y ácido que equilibra la riqueza de la nata. Esta fruta de temporada no solo añade color y frescura al plato, sino también vitaminas y fibra natural que complementan los nutrientes de la granola.
Para la presentación, se recomienda servir en capas: primero la granola en el fondo del bol, luego la nata montada y finalmente los melocotones cortados en gajos. Un chorrito final de miel o un espolvoreado de canela en polvo realza tanto el sabor como el aspecto visual del plato.
Esta receta es versátil y permite múltiples variaciones según la temporada y disponibilidad de ingredientes. Los melocotones pueden sustituirse por otras frutas como fresas, frambuesas o plátano, manteniendo siempre la esencia del plato: la combinación perfecta entre lo crujiente, lo cremoso y lo fresco.
Ideal para desayunos especiales, brunch de fin de semana o como postre ligero, esta granola casera se convierte en un clásico que toda la familia disfrutará. La preparación es sencilla y los ingredientes pueden prepararse con antelación, facilitando las mañanas más ajetreadas.
Sustituye la miel por sirope de arce o agave, y la nata por crema de coco montada. El aceite de coco puede mantenerse o cambiarse por aceite de girasol.
En lugar de melocotón, usa fresas, frambuesas, arándanos, plátano o mango según la temporada.
Añade virutas de chocolate negro a la granola después de hornear y enfriar, para que no se derritan.
Almacena la granola en un recipiente hermético a temperatura ambiente. La nata montada debe refrigerarse en un recipiente tapado y consumirse en 2 días. Los melocotones frescos deben guardarse en el refrigerador y consumirse en 3-4 días. Monta el plato justo antes de servir.
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