Crujiente, con miel y frambuesa, para desayunar toda la semana

Si quieres que te salga a la primera, empieza por mezclar muy bien los líquidos. Calienta ligeramente la miel con el aceite de coco para que se integren y cubran todos los copos y frutos secos de manera uniforme. Si quedan zonas secas, no se formarán esos racimos crujientes.
El punto más delicado es el horneado. Extiende la mezcla en una capa fina y uniforme en la bandeja. Es clave remover cada 10 minutos para que se dore por igual y no se queme por los bordes. Sácala cuando esté dorada, aunque parezca un poco blanda; al enfriar se pondrá crujiente.
Añade las frambuesas y arándanos deshidratados solo cuando la granola esté completamente fría. Si los metes en el horno, se quemarán y amargarán. Mezcla con suavidad para que no se rompan.
Para conservar el crujiente, guárdala en un recipiente hermético en un lugar seco. Si un día notas que ha perdido fuerza, puedes extenderla de nuevo en una bandeja y meterla 5 minutos en el horno precalentado a 150°C.
Añade 50g de chips de chocolate negro a la granola una vez enfriada para un toque indulgentemente chocolatoso.
Sustituye los copos de avena por copos de quinoa sin gluten y asegúrate de que todos los demás ingredientes sean certificados sin gluten.
Reemplaza las frambuesas por coco rallado tostado y trozos de mango deshidratado para un sabor caribeño.
Guardar en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol. No refrigerar para mantener la textura crujiente.
Tus apuntes privados
Guarda tus notas privadas
Anota tus trucos, cambios y variaciones personales. Solo tú podrás verlos.
Tu cuenta no tiene coste. Los primeros 7 días te regalamos el Plan Plus completo. Después sigues gratis, sin pagar nada.
23 de febrero de 2026
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en opinar!
Solo los usuarios registrados pueden escribir comentarios.