Una versión enriquecida del clásico gratinado francés con toques alsacianos

El Gratin Dauphinois es un plato tradicional de la región francesa del Delfinado, conocido por su cremosidad y sabor reconfortante. Esta versión alsaciana incorpora elementos característicos de la cocina de Alsacia, como el uso generoso de mantequilla y una capa crujiente que recuerda a las especialidades de la región. El resultado es un plato que combina la suavidad de las patatas con la riqueza de la nata y el sabor único que aporta la mantequilla dorada.
La textura de este gratinado es excepcional: las patatas se cocinan hasta quedar tiernas pero firmes, mientras que la nata se reduce y espesa, creando una salsa sedosa que envuelve cada rebanada. La capa superior se dora en el horno formando una costra crujiente que contrasta perfectamente con el interior cremoso. El sabor es delicado pero profundo, con notas de nuez de la mantequilla y un toque sutil de ajo que no domina el paladar.
Para preparar este plato, es fundamental elegir patatas adecuadas para gratinar, como las variedades Monalisa o Kennebec, que mantienen su forma durante la cocción. El corte uniforme de las patatas es clave para que se cocinen al mismo tiempo, por lo que se recomienda usar una mandolina para obtener rebanadas del mismo grosor. La paciencia al hornear es esencial: un fuego moderado permite que las patatas se cocinen completamente sin quemar la superficie.
En cuanto a la presentación, este gratin dauphinois se sirve directamente en la fuente de horno para mantener su temperatura y textura. Se puede decorar con unas hojas de perejil fresco picado o tomillo, que aportan un toque de color y frescura. Es ideal acompañarlo con una ensalada verde simple para equilibrar la riqueza del plato, o con carnes asadas para una comida más completa.
El origen de este plato se remonta al siglo XVIII en la región del Delfinado, donde las patatas eran un alimento básico. La versión alsaciana incorpora técnicas y sabores típicos de la frontera franco-alemana, creando una fusión que ha conquistado paladares en toda Francia. Es un plato que evoca el calor del hogar y la tradición culinaria europea.
Para los amantes de la cocina reconfortante, este gratin dauphinois es una opción perfecta para reuniones familiares o cenas especiales. Se puede preparar con antelación y hornear justo antes de servir, lo que lo hace práctico para eventos. La combinación de ingredientes simples transformados en algo extraordinario es el verdadero arte de la cocina francesa.
Añadir 150g de tocino ahumado cortado en cubitos pequeños entre las capas de patatas para un sabor más intenso.
Sustituir la nata por leche evaporada y reducir la mantequilla a la mitad para una versión menos calórica.
Añadir una mezcla de hierbas provenzales (tomillo, romero, orégano) a la crema para un aroma mediterráneo.
Dejar enfriar completamente, cubrir con film transparente y refrigerar. Calentar en horno a 160°C durante 20-25 minutos antes de servir.
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