Un curry verde picante y aromático con pollo y verduras frescas

El Green Curry Tailandés, conocido como 'Gaeng Keow Wan' en tailandés, es uno de los platos más emblemáticos de la cocina tailandesa. Su nombre significa literalmente 'curry dulce verde' y se caracteriza por su vibrante color verde obtenido de una pasta de curry fresca hecha con chiles verdes, hierbas aromáticas y especias. Este plato combina perfectamente el picante, el dulce, el salado y el ácido, los cuatro sabores fundamentales de la gastronomía tailandesa.
La textura del curry es cremosa gracias a la leche de coco, que suaviza el picante de los chiles verdes. Los trozos de pollo se cocinan hasta quedar tiernos y jugosos, absorbiendo todos los sabores del caldo aromático. Las verduras como los pimientos, las berenjenas tailandesas y las judías verdes aportan diferentes texturas: crujientes, tiernas y suaves, creando una experiencia sensorial completa en cada bocado.
La preparación de la pasta de curry es fundamental para el éxito de este plato. Tradicionalmente se muele en un mortero de piedra chiles verdes frescos, hierba limón, galanga, chalotas tailandesas, ajo, cilantro, comino y semillas de cilantro tostadas. Esta pasta fresca es lo que diferencia un auténtico Green Curry de las versiones comerciales, aportando una profundidad de sabor incomparable.
Para la presentación, se sirve tradicionalmente en un bol de cerámica tailandesa acompañado de arroz jazmín recién hecho. El arroz absorbe la deliciosa salsa y ayuda a equilibrar el picante. Se puede decorar con hojas frescas de albahaca tailandesa y rodajas finas de chile rojo para contrastar con el color verde del curry.
Este plato es perfecto para compartir en familia o con amigos, ya que se prepara en una sola olla y cada comensal puede servirse la cantidad deseada de curry sobre su arroz. La combinación de aromas que se desprende durante la cocción es simplemente irresistible, anticipando la explosión de sabores que está por venir.
Un consejo importante es ajustar el nivel de picante según el gusto personal, ya que los chiles verdes tailandeses pueden ser bastante picantes. Para una versión más suave, se pueden quitar las semillas de los chiles antes de preparar la pasta de curry. También se puede añadir un poco de azúcar de palma para equilibrar mejor los sabores si se desea.
Sustituye el pollo por 500g de camarones grandes pelados. Añádelos en el último paso de cocción para que no se sobrecocinen.
Usa tofu firme en lugar de pollo, caldo de verduras en lugar de caldo de pollo, y añade más verduras como champiñones y baby corn.
Utiliza filetes de pescado blanco firme como merluza o bacalao. Añádelos en los últimos 5 minutos de cocción para que no se deshagan.
Guarda el curry en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta a fuego medio en una cacerola, añadiendo un poco de agua o caldo si la salsa se ha espesado demasiado. El arroz se debe guardar por separado.