Un clásico marinero lleno de sabor y tradición

El guiso de almejas con vino blanco y perejil es una receta tradicional de la cocina española que evoca los aromas del mar y la sencillez de la cocina mediterránea. Este plato tiene sus raíces en las regiones costeras de Galicia y Andalucía, donde los mariscos frescos son protagonistas de la gastronomía local. La combinación del vino blanco con el sabor intenso de las almejas crea una salsa aromática que realza el sabor natural del marisco.
El sabor de este guiso es delicadamente salado con notas cítricas del vino blanco y un toque herbal del perejil fresco. La textura de las almejas es tierna y jugosa, mientras que la salsa resulta ligera pero sabrosa, perfecta para mojar pan crujiente. Cada bocado transporta directamente a la costa, con aromas marinos que se mezclan armoniosamente con los ingredientes terrestres.
Para la presentación, se recomienda servir el guiso en cazuelas de barro individuales o en una fuente amplia que permita apreciar la belleza de las almejas abiertas. Decorar con perejil fresco picado y unas rodajas de limón al lado añade color y frescura. Acompañar con pan rústico tostado es esencial para disfrutar de la deliciosa salsa hasta la última gota.
Este plato es ideal para ocasiones especiales pero también para comidas familiares informales. La clave del éxito está en la calidad de las almejas, que deben estar muy frescas y vivas al momento de la preparación. El vino blanco debe ser seco y de buena calidad, ya que su sabor se concentrará en la salsa.
Desde el punto de vista nutricional, las almejas son una excelente fuente de proteínas, hierro y vitaminas del grupo B. Este guiso es relativamente bajo en calorías y grasas, especialmente si se controla la cantidad de aceite utilizado. Es una opción saludable que satisface tanto el paladar como las necesidades nutricionales.
Para quienes deseen variar la receta, se pueden añadir otros mariscos como mejillones o gambas, o incorporar verduras como pimientos o guisantes. El ajo y la cebolla forman la base aromática que puede personalizarse según los gustos personales, aunque la versión clásica mantiene la pureza de sabores que la ha hecho famosa.
Añade mejillones, gambas y trozos de pescado blanco junto con las almejas para crear un guiso de mariscos completo.
Incorpora 2 tomates maduros pelados y picados al sofrito para una salsa más sustanciosa y colorida.
Añade 100g de chorizo picadito al sofrito para dar un sabor ahumado y español al guiso.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador. Calienta suavemente a fuego bajo antes de servir, añadiendo un poco de agua si la salsa está muy espesa.
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