Un guiso tradicional chino con tierna carne de cerdo, aromático cebollino y una salsa cremosa de sésamo

El Guiso Fujian de Cerdo con Cebollino y Salsa de Sésamo es una especialidad de la provincia de Fujian, conocida por su cocina delicada y sabores sutiles. Esta región costera del sureste de China tiene una rica tradición culinaria que combina influencias marítimas con técnicas de cocción lenta, creando platos que destacan por su equilibrio y profundidad de sabor.
Este guiso en particular se caracteriza por la carne de cerdo que se cocina a fuego lento hasta alcanzar una textura increíblemente tierna que prácticamente se deshace en la boca. La salsa de sésamo añade una cremosidad aterciopelada y un sabor tostado que complementa perfectamente la suavidad de la carne, mientras que el cebollino fresco aporta un contraste aromático y un toque de frescura que equilibra la riqueza del plato.
La preparación requiere paciencia pero recompensa con capas complejas de sabor que se desarrollan durante la cocción lenta. Cada ingrediente se incorpora en el momento preciso para preservar sus características esenciales: el cerdo se marina para absorber los sabores base, el sésamo se tuesta ligeramente para liberar sus aceites aromáticos, y el cebollino se añade al final para mantener su textura crujiente y su vibrante color verde.
En cuanto a la presentación, este guiso se sirve tradicionalmente en un bol de cerámica profundo que mantiene el calor. Se decora con cebollino fresco picado y semillas de sésamo tostadas espolvoreadas por encima, creando un contraste visual entre el color dorado de la salsa y el verde brillante de las hierbas. El aroma que desprende al servir es irresistiblemente tentador, con notas de sésamo tostado, jengibre fresco y la profundidad umami de la salsa de soja.
Este plato es perfecto para compartir en comidas familiares o para impresionar a invitados, ya que combina la elegancia de la cocina china tradicional con la comodidad de un guiso reconfortante. Su versatilidad permite servirlo con arroz blanco al vapor para absorber la deliciosa salsa, o con fideos de trigo para una experiencia más sustanciosa.
El secreto de este guiso está en el equilibrio entre los cinco sabores fundamentales de la cocina china: lo salado de la salsa de soja, lo dulce del azúcar, lo ácido del vinagre de arroz, lo amargo de las especias tostadas y lo umami del caldo. Esta armonía de sabores, junto con las texturas contrastantes, hace de este plato una experiencia culinaria memorable que transporta directamente a los mercados y restaurantes de Fujian.
Sustituir el cerdo por muslos de pollo deshuesados y sin piel cortados en trozos. Reducir el tiempo de cocción a 30-35 minutos.
Reemplazar el cerdo por tofu firme cortado en cubos y el caldo de pollo por caldo de verduras. Añadir champiñones shiitake para más sabor umami.
Añadir 1-2 cucharaditas de pasta de chile de Sichuan y 1 cucharadita de pimienta de Sichuan al sofrito para un toque picante y entumecido característico.
Dejar enfriar completamente a temperatura ambiente, luego transferir a un recipiente hermético y refrigerar. Calentar a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario para rehidratar la salsa.
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