Un guiso de cerdo tierno con verduras frescas y mucho sabor

Lo primero que conviene ajustar es el tamaño de los cubos de cerdo. Si son muy grandes, no se dorarán bien por fuera y quedarán duros; si son muy pequeños, se secarán. Unos 2-3 cm es la medida justa para que se sellen y luego se cocinen en su punto dentro del guiso.
El éxito del sabor base está en el dorado del cerdo. No los amontones en la olla, hazlo en dos tandas si es necesario, y no los muevas hasta que se despeguen solos del fondo. Ese color tostado es sabor puro. Luego, al sofreír la cebolla y el ajo, hazlo a fuego medio para que se pochen sin quemarse.
Un truco clave: cuando añadas el pimentón dulce junto con el tomate, mézclalo rápido y déjalo cocinar solo un par de minutos. Esto 'frita' el pimentón, quitándole el sabor a crudo y potenciando su aroma. Luego sí, vierte el caldo.
El tiempo de cocción principal del guiso, unos 30 minutos a fuego medio-bajo con la olla tapada, es suficiente para que el lomo de cerdo quede tierno. Si usas otra pieza más fibrosa, necesitará más tiempo. Remueve ocasionalmente para evitar que se pegue.
Las espinacas y la albahaca son delicadas. Añade las espinacas al final, solo para que se marchiten con el calor residual (5-7 minutos). Si las cueces demasiado, perderán color y textura. La albahaca se incorpora con la olla ya fuera del fuego, para que su aroma fresco no se evapore.
Para el punto de sal, recuerda que el caldo de verduras ya lleva sal. Prueba siempre al final, después de añadir la albahaca, y rectifica si es necesario. No olvides retirar las hojas de laurel y la ramita de romero antes de servir.
Si el guiso te queda muy líquido, puedes cocinarlo destapado los últimos minutos para que reduzca un poco. Si por el contrario prefieres más caldo, no hay problema. Se conserva bien en la nevera 2-3 días, y al recalentarlo a fuego lento, los sabores estarán aún más integrados.
Sustituye el cerdo por pechugas de pollo cortadas en cubos. Cocina durante 25 minutos en lugar de 30.
Añade 100 ml de nata para cocinar al final de la cocción, justo antes de incorporar la albahaca.
Incorpora 400 g de garbanzos cocidos junto con las espinacas para una versión más completa y nutritiva.
Deja enfriar completamente el guiso antes de transferirlo a un recipiente hermético. Refrigera hasta 3 días. Para recalentar, calienta a fuego medio en una cazuela, añadiendo un poco de caldo o agua si es necesario.
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23 de febrero de 2026
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